Buenos Aires (EFE).- La expresidenta argentina Cristina Fernández (2007-2015) y su hijo, Máximo Kirchner, fueron acusados este viernes de incrementar en más de un 12.000 % el patrimonio de una de sus empresas hoteleras mediante maniobras de lavado de activos, asociación ilícita y dádivas, durante la primera audiencia del juicio oral por la causa conocida ‘Hotesur-Los Sauces’.
La audiencia se celebró en el Tribunal Oral Federal N.º 5 (TOF 5) de Buenos Aires y tanto Fernández, quien cumple prisión domiciliaria desde junio de 2025 por otro caso de corrupción, como su hijo participaron de forma virtual, al igual que el resto de los 19 acusados.
Durante la lectura de las acusaciones, la Fiscalía aseguró que, entre 2006 y 2016, el patrimonio neto de Los Sauces -empresa hotelera de la familia- pasó de 100.000 pesos a 12.122.430,26 pesos mediante operaciones con empresas vinculadas a contratos de obra pública.
La acusación contra los Kirchner
La exmandataria también fue acusada de haber “diseñado, ejecutado y dirigido” un esquema de reciclaje de fondos de origen ilícito entre enero de 2009 y marzo de 2016.
A Fernández se le atribuye el delito de asociación ilícita, en calidad de máxima responsable, y lavado de activos, los mismos delitos atribuidos a su fallecido esposo, el expresidente Néstor Kirchner (2003-2007).
El hijo de ambos, el diputado Máximo Kirchner, está acusado como organizador de la supuesta asociación ilícita.

La Fiscalía precisó que el 88 % de la facturación de Los Sauces entre 2009 y 2016 procedió de compañías vinculadas a Lázaro Báez, empresario del sector de la construcción preso desde 2016 por otra causa de corrupción, y a dos empresarios de medios cercanos al kirchnerismo, Cristóbal López y Fabián de Sousa. Los tres están también imputados en el juicio.
Según la acusación, los pagos se canalizaron mediante el alquiler de inmuebles y hoteles, que permitieron integrar al patrimonio familiar dinero procedente de presuntas irregularidades en la obra pública y de beneficios empresariales.
Irregularidades en operaciones
Los fiscales mencionaron la existencia de una estructura coordinada que le permitió a sus responsables, durante más de una década, «sustraer de las arcas públicas miles de millones de pesos y luego con esos fondos iniciar un camino de retorno de dichos fondos a través de distintos mecanismos de lavado de dinero a favor de la ex familia presidencial».
En cuanto al papel de Fernández, señalaron que aprobó los ejercicios económicos de Los Sauces entre 2006 y 2016, avaló compras de propiedades y ratificó contrataciones con empresarios investigados.

Máximo Kirchner, por su parte, presidió la sociedad, aprobó balances y firmó contratos de alquiler.
Los fiscales también advirtieron sobre irregularidades en una serie de operaciones inmobiliarias por las cuales la familia Kirchner habría adquirido, a través de Los Sauces, una serie de propiedades tanto en el sur del país como en la capital.
Tras su inicio este viernes, el juicio continuará con audiencias los días lunes, viernes y sábados y el próximo paso será la lectura de los cargos por la causa ‘Hotesur’, que se juzga en conjunto con la causa ‘Los Sauces’ y que también investiga el lavado de dinero mediante operaciones hoteleras.
En paralelo, Fernández, condenada por irregularidades en la concesión de obras públicas, enfrenta desde noviembre de 2025 otro juicio por corrupción, acusada de liderar una asociación ilícita que recibía sobornos de empresas de construcción, energía y transporte a cambio de contratos estatales.







