París (EFE).- El sospechoso del tiroteo racista en el que murió una persona y cinco resultaron heridas el viernes en Trappes y La Verrière, en las afueras de París, declaró a los investigadores que recibe tratamiento por esquizofrenia, según una información de TF1-LCI confirmada por Le Parisien.
El hombre, de 39 años, está siendo sometido a una evaluación psiquiátrica en la enfermería de la Prefectura de Policía de París, después de que la Fiscalía Nacional Antiterrorista (PNAT) haya suspendido temporalmente su detención preventiva por motivos de salud mental.
Los especialistas recomendaron un periodo de observación que podría prolongarse hasta 48 horas para determinar si su estado permite reanudar los interrogatorios, según informó este domingo la PNAT en un comunicado, en el que añadió que los análisis también detectaron cannabis y cocaína en su organismo cuando fue detenido.
El tiroteo comenzó el viernes hacia las 10:00 hora local en Trappes y continuó en la localidad vecina de La Verrière, en el departamento de Yvelines. Según las primeras investigaciones, el sospechoso disparó ráfagas con un subfusil desde un automóvil, un pequeño utilitario, y fue detenido en la cercana Coignières tras un recorrido de unos 20 minutos.
La víctima mortal fue Pengo Bossio Wangi, de 26 años, una promesa francesa de las artes marciales mixtas en Francia, mientras que entre los cinco heridos figura una niña de 12 años que recibió ocho impactos de bala y resultó gravemente herida.
Las primeras pesquisas apuntan a que el sospechoso eligió a sus víctimas por su color de piel, según informaciones de Le Monde, que también informó de que el hombre habría dicho a los investigadores que pretendía vengar a comerciantes cuyos establecimientos fueron saqueados durante los disturbios del 17 de octubre durante las protestas en favor del poder adquisitivo.
El diario añadió que los investigadores encontraron en su domicilio un ejemplar de ‘Mein Kampf’, de Adolf Hitler.
La PNAT investiga los hechos como asesinato e intento de asesinato en relación con una organización terrorista, con la agravante de que podrían haberse cometido por motivos de raza, etnia, nacionalidad o religión.
El abogado de la familia de la víctima mortal, Yassine Bouzrou, cuestionó hoy la decisión de suspender la detención preventiva y denunció diferencias en el tratamiento de los casos de violencia terrorista según la ideología atribuida a los sospechosos. «Cuando el atentado emana de la extrema derecha, la cuestión psiquiátrica se impone muy rápidamente», señaló.







