Pekín (EFE).- El ministro de Asuntos de Exteriores de China, Wang Yi, y su homóloga de Islandia, Thorgerdur Katrin Gunnarsdottir, mantuvieron un encuentro este viernes en Pekín en el que acordaron «explorar el potencial de cooperación» y «reforzar la colaboración» en ámbitos como el Ártico.
Ambos ministros acordaron también colaborar en sectores como el comercio y la economía, la energía geotérmica, la transición verde o los asuntos marítimos, así como ampliar los intercambios en turismo, investigación científica y formación de talento, según un comunicado compartido por la Cancillería del gigante asiático.
«Ante la actual situación internacional turbulenta, ambas partes deben fortalecer la cooperación, defender conjuntamente el multilateralismo y el Estado de derecho internacional», aseguró Wang, que llamó a «impulsar la construcción de un sistema de gobernanza global más justo».
El canciller chino también subrayó que el año pasado, el presidente Xi Jinping, se reunió con la presidenta islandesa, Halla Tómasdóttir, «insuflando un impulso importante al desarrollo de las relaciones bilaterales».
Por su parte, Gunnarsdottir aseguró conceder «gran importancia» a las relaciones entre ambos países y enfatizó el establecimiento de vuelos directos entre ambos países, que «impulsará aún más los intercambios entre sus pueblos».

«Islandia está dispuesta a reforzar la cooperación con China para defender el Estado de derecho internacional, el libre comercio y los mecanismos multilaterales, y abordar conjuntamente los retos globales», afirmó, según el comunicado chino.
Crece el interés por la ubicación geográfica de Islandia
La isla ocupa una posición estratégica en el Atlántico Norte, en un momento de creciente competencia entre potencias por el Ártico.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, visitó Reikiavik a principios de octubre para tratar con las autoridades islandesas la seguridad de la región polar, las relaciones comerciales y energéticas y una cooperación más estrecha en defensa.
Washington ya firmó en septiembre un acuerdo de defensa con Groenlandia y Dinamarca que le otorga de forma indefinida una amplia presencia militar y que pretende blindar a la isla ártica de crecientes actividades de «adversarios» como Rusia y China.
Pekín, por su parte, ya ha comenzado a ampliar sus conexiones comerciales por el Ártico ruso, con servicios estacionales de transporte de contenedores hacia Europa que buscan reducir los tiempos de tránsito frente al canal de Suez.









