Santiago de Chile (EFE).- La rebaja de penas a 56 pederastas genera fricciones en el oficialismo de Chile y los sectores moderados de la coalición con la que gobierna el presidente José Antonio Kast, que criticaron este martes con dureza su gestión de la crisis.
El primero en levantar el tono fue Renovación Nacional (RN), uno de los tres partidos de la derecha tradicional que sostienen al gobernante ultraderechista.
En un comunicado, la formación política manifestó «serios reparos respecto de las decisiones adoptadas y de la forma en que se ha conducido políticamente la situación» y pidió «una revisión seria de los procedimientos y las responsabilidades involucradas».
La polémica entorno a la rebaja de condenas es una de las crisis políticas más importantes desde que arrancó el mandato en marzo pasado y tiene en el punto de mira desde hace semanas al ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, a quien Kast se resiste a destituir, pese a las presiones de la oposición y de la derecha tradicional.
A quien sí cesó la semana pasada fue al ya exsubsecretario de Justicia Luis Silva por publicar un video no autorizado en sus redes sociales exculpándose y responsabilizando a su entonces superior.
El escándalo ha minado la ya maltrecha imagen de Kast, cuya aprobación cayó a mínimos desde su llegada al poder hace casi ocho meses y se situó por debajo del 30 % en las principales encuestas publicadas este fin de semana.
Kast vuelve a blindar al ministro
Kast, que se encuentra de viaje oficial en Italia, volvió a blindar este martes a Rabat y aseguró que él «asumió la responsabilidad política» del escándalo.
«En una democracia como la nuestra, a los ministros los nombra el presidente de la República y les pide el cese de funciones él mismo; no diputados o senadores», zanjó Kast, tras reunirse en Roma con la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni.
Los otros dos partidos de la derecha tradicional, la UDI y Evópoli, secundaron este martes los reproches de RN, lo que aumenta la presión sobre el líder del ultraconservador Partido Republicano.

«No vale la pena ocultar que aquí hubo un error político que ha tenido consecuencias importantes», reconoció en un punto de prensa el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, tras reunirse en La Moneda (sede del Gobierno chileno) con el ministro del Interior, Claudio Alvarado.
«Hemos venido precisamente a señalarle (a Alvarado) nuestra disconformidad con cómo se ha abordado parte de este debate», agregó por su parte en el mismo punto de prensa el presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke.
Juicio político
La oposición de izquierda está buscando someter a un juicio político en el Parlamento a Rabat por haber firmado entre marzo y septiembre varios decretos que autorizaban rebajas de pena por buen comportamiento a 56 pederastas, así como a al menos dos procesados por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
El ministro defiende que cumplió con la ley y que no tenía otra opción que firmar los decretos, ya que la Corte Suprema concede la rebaja de penas a los presos de manera automática, independientemente del criterio de Justicia.
Distintos fallos publicados en medios locales, sin embargo, contradicen su versión.
Desde 2022 existe una ley que excluye de este tipo de beneficios carcelarios a pederastas, pero no se puede aplicar de manera retroactiva y hay varios proyectos de ley en tramitación para solucionar este vacío.










