Washington (EFE).- El líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, anunció este miércoles, en una carta enviada a sus colegas, su candidatura a presidente de la Cámara Baja tras la victoria demócrata en las elecciones de medio mandato.
Si Jeffries gana la votación del 3 de enero, el día que se constituye el nuevo Congreso salido de las urnas, haría historia al convertirse en el primer presidente afroamericano de la institución.
«Contra todo pronóstico, los demócratas de la Cámara de Representantes lograron consistentemente el éxito en la minoría. Ahora debemos lograr el cambio radical que el pueblo estadounidense exige en la mayoría», escribió Jeffries en su carta.
El demócrata, que ya ha ejercido dos mandatos como líder de la minoría, parte como favorito para ocupar el puesto y ya el martes, en pleno recuento de los votos durante la jornada electoral, recibió el apoyo público de la expresidenta de la Cámara Nancy Pelosi.

Aunque un nuevo grupo de miembros de la izquierda del partido demócrata no se ha comprometido a respaldarlo para presidente de la Cámara, no hay ningún otro candidato alternativo y parece que cuenta con el reconocimiento de los suyos.
Las promesas de Jeffries
Durante la campaña, Jeffries anunció que los demócratas pondrían en marcha votaciones para eliminar los aranceles y revertir los recortes al sistema sanitario impulsados por los republicanos.
También prometió una agenda con distintas investigaciones sobre Trump, su familia y sus negocios.
Con una reputación de líder mesurado y dialogante, Jeffries se enfrenta al dilema demócrata sobre si presentar o no un tercer juicio político a Trump.
En sus primeras declaraciones, tras conocerse los resultados de las elecciones de medio mandato, aseguró que «el pueblo estadounidense no quiere que nos dediquemos a ajustar cuentas. Quiere que trabajemos para resolver sus problemas, porque la vida es demasiado cara».
Jeffries, que en 2020 fue uno de los encargados de presentar la acusación en el primer juicio político contra Trump, mantiene la cautela sobre la posibilidad de abrir un proceso que persiga la destitución del mandatario.










