Los agricultores y ganaderos navarros han vuelto a llevar este jueves sus tractores al centro de Pamplona. EFE/Jesús Diges

Los agricultores llevan sus tractores al centro de Pamplona en protesta por el acuerdo con Mercosur

Pamplona (EFE).- Los agricultores y ganaderos navarros han vuelto a llevar este jueves sus tractores al centro de Pamplona para protestar por la posible firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y los países del Mercosur y por la gestión de la crisis de la dermatosis nodular contagiosa.

Esta movilización, que se celebra bajo el lema ‘¡No a Mercosur! Revisión del protocolo de dermatosis nodular’, ha sido organizada por la asociación Semilla y Belarra, integrada en la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (UNASPI), convocante de las protestas a nivel nacional.

Los agricultores y ganaderos navarros han sido convocados por Semilla y Belarra. EFE/ Jesús Diges

Cláusulas espejo

Los tractores se han concentrado en el entorno de El Sadar a las 10,30 horas y aproximadamente una hora después han circulado por las calles de Pamplona hasta la céntrica plaza de Merindades, donde el presidente de Semilla y Belarra, Alberto Alecha, ha señalado a los medios de comunicación que, si se firma el acuerdo con Mercosur, son necesarias cláusulas espejo para que sus productos puedan competir.

En este sentido, ha aludido a los productos que llegan a Europa de países terceros, como los de Mercosur, los de Marruecos o los de «tantos y tantos países que tienen unas normas mucho más laxas a la hora de cuidar el medio ambiente, de cuidar la salud de los trabajadores, la salubridad del producto que llega a la mesa».

Los tractores han llegado hasta la plaza de Merindades de Pamplona. EFE/ Jesús Diges

Respecto al acuerdo con Mercosur, ha destacado que, «si se ponen cláusulas espejo, podremos competir; al menos, si no es en igualdad de condiciones, podremos competir en cierta manera» porque se garantizaría que todos los productos agrícolas y ganaderos que lleguen «cumplen con la legislación que tenemos aquí».

El uso de clembuterol

Al respecto, ha explicado que cada país tiene su reglamentación: «Por ejemplo, en Brasil está permitido lo que aquí tenemos prohibido, que me parece muy bien que esté prohibido, como es el uso de clembuterol, el uso de hormonas de crecimiento».

Alecha ha reclamado que el consumidor «pueda decidir si quiere consumir carne barata del otro lado del charco, criada con clembuterol, criada con unas pautas de medicamentos y de antibióticos que aquí tenemos muy reglamentadas».

Tractores participantes en la protesta agraria. EFE/ Jesús Diges

Si a los productos extracomunitarios no se les exigen las mismas condiciones, ha declarado, «estamos avocando a Europa a producir de una forma muy cara y excusar que necesitamos que vengan de fuera de productos más baratos a base de esa competencia que podemos decir desleal respecto a nuestra situación».

Por este motivo, ha agregado, «es la soberanía alimentaria lo que está en peligro. Si desaparecemos las pequeñas explotaciones que durante miles de años hemos estado en el campo europeo, no va a desaparecer la agricultura en Europa, se va a transformar, van a ser grandes empresas, grandes lobbies, que al final son los que ponen las normas».

La gestión de la dermatosis nodular contagiosa

Alecha ha asegurado que a esta situación se unen enfermedades del ganado como la gripe aviar, la peste porcina o la dermatosis nodular contagiosa, que «la tenemos en la frontera» de Navarra.

Aunque a principios de diciembre no había previsión de vacunar, «gracias a los movimientos que hicimos el mundo ganadero de Navarra, hemos conseguido que se vacune la zona norte y eso es importante, pero más importante es qué va a pasar cuando una ganadería, aún estando vacunada, se pueda presentar, que es posible, que falle una vacuna o simplemente no haya fallado la vacuna pero desarrolle esos síntomas», ha comentado.

El presidente de Semilla y Belarra se ha preguntado qué protocolo se va a llevar a cabo en esos casos, porque, «si es el que se está haciendo en Francia, que se sacrifica toda la cabaña ganadera de esa explotación, tenemos casi por seguro que esa explotación se cierra», porque las indemnizaciones «no son suficientes para garantizar esa continuidad».