Pamplona (EFE).- El nuevo edificio de la facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), inaugurado este lunes, supone, en palabras de la presidenta del Ejecutivo navarro, María Chivite, «el gran triunfo de lo público» y un «éxito colectivo» de la sociedad de la Comunidad Foral.
«Este edificio y todo lo que implica la formación que se impartirá en su interior es, en definitiva, el gran triunfo de lo público. Ese concepto que quizás a veces es difuso y últimamente tan denostado se materializa aquí con la grandeza de un edificio emblemático», ha dicho Chivite en el acto de inauguración del edificio.
Ha añadido que se trata de una sede «a la altura de una facultad que pretende mantener y ensanchar el orgullo de la sociedad navarra por su sanidad y por su universidad».
Inversión de 30 millones de euros
«Este edificio es la demostración palpable de que este Gobierno tiene claras sus prioridades, que mientras unos devalúan la enseñanza superior dando categoría de universidad a lo que no son más que negocios con intereses ideológicos, nosotros invertimos más de 30 millones de euros en un nuevo edificio que le permitirá seguir creciendo en prestigio social», ha expuesto.
Ha agregado que mientras «unos ahogan a sus universidades públicas», el Gobierno de Navarra «promueve su crecimiento con una financiación estable».
«Viendo la actualidad, este edificio confronta una forma de ver el mundo basada en el autoritarismo, la fuerza, el individualismo y el poder del dinero, una manera de actuar que no tengo ninguna duda que la inmensa mayoría de la sociedad navarra rechaza y que, por cierto, echo de menos que algunos partidos políticos que se dicen de partidos de Estado o la propia Unión Europea rebatan con mayor fuerza», ha aseverado.

Para Chivite, la nueva sede de la facultad es «un éxito colectivo, en primer lugar, del conjunto de la sociedad navarra, que contribuye con sus impuestos a que el principal centro universitario público de la comunidad crezca tanto en su catálogo formativo como en espacios».
La presidenta también lo ha destacado como «un éxito político», de la comunidad universitaria y de la sanidad pública navarra.
«Si queremos que en nuestra sanidad estén los mejores profesionales, debemos garantizar que el acceso a los estudios sanitarios no entienda ni de origen ni de renta», ha comentado.
Participar en la revolución científica
En la inauguración también ha intervenido el secretario de Estado de Universidades, Juan Cruz Cigudosa, quien ha declarado que el modelo de universidad pública navarra «contrasta con el modelo liberalizador del PP, donde la educación es un negocio».
«Europa corre el riesgo, pero espero que no sea así, de convertirse en el museo del mundo. Necesita como nunca a las universidades para poder engancharse a la revolución tecnológica, científica y social», ha señalado.
El rector de la UPNA, Ramón Gonzalo, ha dicho que la inauguración «consolida una apuesta compartida por la formación, el conocimiento, la salud y el servicio público como pilares del futuro».
Homenaje a quienes impulsaron su puesta en marcha
En el acto se ha reconocido la labor de cuarenta personas que colaboraron en la puesta en marcha de la titulación del grado en Medicina y en la construcción de la infraestructura.
Entre los homenajeados han figurado la propia Chivite, la expresidenta del Gobierno de Navarra Uxue Barkos o el actual consejero de Salud, Fernando Domínguez Cunchillos.
Un edificio para 1.500 personas
La nueva infraestructura, ubicada en el recinto del Hospital Universitario de Navarra, ha sido proyectada por los estudios navarros Bryaxis Arquitectos y VArquitectos y construida por la unión temporal de empresas integrada por dos firmas de la comunidad foral: Osés Construcción y Construcciones Mariezcurrena.
El edificio, que dará servicio a unas 1.500 personas entre alumnos y personal docente e investigador, se compone íntegramente de vigas y pilares de madera laminada de pino radiata, combinados con paneles de madera contralaminada para los forjados. Las capas de la fachada también están constituidas por elementos de madera.
Cuenta con una superficie aproximada de 13.504 metros cuadrados útiles, distribuidos en la planta baja y cuatro alturas, y se completa con una planta subterránea destinada a aparcamiento y a las instalaciones técnicas.
Construido durante 28 meses, dispone de 22 aulas, una decena de laboratorios, un área de anatomía de 190 metros cuadrados, salas de informática, despachos para el profesorado, una sala de grados y una cafetería.
En la cuarta planta está previsto invertir este año 1,5 millones de euros para el futuro centro de simulación clínica de la facultad.
La aplicación de sistemas y materiales eficientes y la atención a la hermeticidad del inmueble reducen significativamente el consumo energético, y los paneles fotovoltaicos que ocupan gran parte de la cubierta producen energía eléctrica, según la UPNA.










