Concentración de sindicalistas ante la fábrica. EFE/ Jesús Diges

ELA, LAB y CGT acusan a la dirección de VW de «presionar y coaccionar» a la Inspección de Trabajo

Pamplona (EFE).- Las secciones sindicales de ELA, LAB y CGT han acusado este martes a la dirección de Volkswagen Navarra y a los sindicatos UGT y CCOO de intentar «presionar y coaccionar» a la Inspección de Trabajo tras su reciente resolución para que se hagan contratos indefinidos a 93 eventuales.

Representantes de estos sindicatos han afirmado en una conferencia de prensa celebrada ante la entrada a la fábrica que el plazo dado por Inspección de Trabajo terminó el pasado viernes y han subrayado que este organismo ha comunicado que, si Volkswagen no actúa, podría hacer esos contratos de oficio.

Los sindicalistas Íñigo Perñalver (ELA), Raúl Portillo (LAB) y Óscar Añorbe (CGT) han leído un comunicado conjunto en el que han destacado que esos requerimientos de Inspección de Trabajo, «aunque ajustados a derecho, son contrarios a la política empresarial de la multinacional, la cual acostumbra a saltarse todo tipo de leyes y normativas sin recibir represalias por ello».

Rueda de prensa de ELA, LAB y CGT. EFE/ Jesús Diges

Críticas a UGT y CCOO

Esta forma de actuar, han señalado, que supone «un claro desprecio y una discriminación hacia el resto de las empresas, trabajadores y trabajadoras navarras que sí cumplimos escrupulosamente con ella», significa además «el incumplimiento del Código de Conducta interno de la multinacional».

Los sindicatos han indicado que el pasado 20 de enero solicitaron una reunión de urgencia del comité de empresa para tratar la situación creada «ante las amenazas de la empresa» -que no descarta un ERE si tiene que hacer esos contratos-, convocar asambleas generales en la fábrica para informar a la plantilla y tomar las decisiones necesarias «que hiciesen que la empresa recapacitase y las retirase».

Imagen de archivo de la planta de Volkswagen Navarra. EFE/Villar López.

Sin embargo, han agregado, esa reunión del comité todavía no se ha producido, «suponiendo de facto el bloqueo y anulación del mismo, máximo organismo de representación de la plantilla», afirman los sindicatos, que muestran su «más firme rechazo ante la incoherente postura de UGT y CCOO, quienes, posicionándose del lado de la multinacional, por un lado asumen el posible ERE mientras por otro piden contrataciones».

«Amedrentar» a la plantilla

Desde ELA, LAB y CGT han lamentado que la dirección, «con el incondicional apoyo de UGT y CCOO, lejos de acatar las resoluciones, busquen amedrentar a la plantilla con amenazas de futuros EREs, cuya única justificación sería tener que cumplir con la ley haciendo fijos a unas decenas de trabajadores y trabajadoras porque no entrarían dentro de sus planes empresariales cuando, en paralelo, están negociando la contratación de hasta 400 trabajadores eventuales».

Con esta situación, han dicho, «en ningún caso podrían justificar un excedente de plantilla. Sería inmoral que algún gobierno aceptara semejante planteamiento, sobre todo después de las decenas de millones de dinero público que recibe esta empresa vía ERTE para el mantenimiento del empleo».

También han recordado que UGT y CCOO ya tienen pactado en el décimo convenio colectivo el despido de personal TAS (oficinas) y MOD (mano de obra directa) contratado fijo para diferentes proyectos de transformación si hubiera un excedente en estos colectivos.

«Mucho nos tememos que la empresa quiera aprovechar esta coyuntura, con la colaboración de UGT y CCOO, para negociar un preacuerdo del próximo convenio claramente a la baja», han resaltado.

El ambiente, enrarecido

Por todo ello, «tanto el no cumplimiento de la legislación vigente como la gestión llevada a cabo una vez descubierto», han exigido que «se depuren responsabilidades en el seno de la dirección».

Óscar Añorbe, de CGT, ha asegurado que el ambiente entre la plantilla «se ha enrarecido muchísimo con los ataques de la multinacional, uno tras otro».