Pamplona (EFE).- El pelotari riojano Darío Gómez se ha coronado por primera vez campeón del Manomanista 2026 al derrotar a Iñaki Artola por 6-22 este domingo en el Navarra y ha logrado la txapela para La Rioja 73 años después.
Tanto Artola como Darío se presentaban en la capital navarra con la oportunidad de estrenarse en la lista de campeones del mano a mano, hasta hoy con 31 nombres, lo cual ha creado una gran expectación que ha tenido su efecto en un Navarra Arena que ha rozado el lleno.
Darío, de azul, ha ganado el saque y ha abierto el marcador con un tanto producto de un fallo de Artola, a partir de ahí el riojano ha cogido el centro de la cancha durante unos primeros tantos muy peloteados y de gran exigencia física para ambos.
Darío ha sabido jugar a la perfección con la pared izquierda a base de constantes dos paredes que han desarbolado a Artola, incómodo en este arranque, y ha encadenado tres tantos seguidos, lo que ha obligado la reacción del botillero de Artola, que ha pedido descanso, pero no ha surtido efecto y el riojano ha seguido mandado con claridad.
Tal ha sido la sangría inicial que Artola ha consumido su segundo descanso en apenas siete tantos, cuando el partido iba 1-6, dando muestras de falta de brillo con las manos y más a intentar sobrevivir en este tramo.
Por su parte, el delantero de Aspe, fresco de piernas, ha movido de un lado a otro a su rival, en busca de cansarle y sembrar todavía más dudas en él, así como ha sabido también sufrir en aquellos intercambios que Artola amagaba con dar un paso adelantaba, aunque sin éxito para el de Alegia.
Sin reacción de Artola
Artola ha gastado el tercer descanso en busca de respuestas que no ha encontrado, para muestra, un error impropio suyo a escasos metros del frontis que ha mandado fuera, cuando el marcador estaba en 4-10 y después de haber recuperado el saque, desaprovechando una oportunidad de meterse en el partido.

Los pelotaris se han ido al descanso con un 4-12 a fallo de Artola tras un saque al ancho de Darío, que ha puesto a la afición riojana, entregada a su pelotari, a celebrar por todo lo alto, mientras que la otra mita de la grada ha buscado levantar los ánimos de Artola.
Y es que ambas aficiones han derrochado pasión y han apoyado en todo momento, logrando un ambiente a la altura de esta gran cita.
Tras la vuelta de vestuarios, se ha repetido el patrón: tantos que Artola ha dominado, pero que, en el momento álgido, se le han escapado por fallos en su mayoría, a la vez que, por méritos de Darío, como ha sido un dos paredes espectacular cuando más sufría.
Ha habido que llegar al 6-16 para ver a Artola cómodo, pero ha sido un espejismo y Darío ha seguido constante y se han marchado a vestuarios 6 a 18 con un potente golpeo de derecha, un recurso que ha sabido dosificar, en parte también porque el partido no se había prestado hasta entonces.
Pero no solo ha sido su potente derecha, sino también su físico y resistencia, protagonizando una defensa con tirada al suelo incluida en el 6-20, que ha provocado el aplauso del público.
Con los aplausos flotando en el ambiente, Darío ha hecho historia con un último tanto de dejada al txoko, coronándose como campeón del Manomanista 2026.









