Pamplona (EFE).- El presidente del Xota, Tatono Arregui, ha salido al paso tras la investigación que afecta al empresario Ramón Lázaro y ha defendido la gestión de Osasuna Magna, asegurando haber “cumplido la legalidad, jamás hemos hecho algo extraño”, además de que su entidad no tiene nada que ocultar.
La investigación judicial que afecta a Ramón Lázaro, empresario que había alcanzado un acuerdo para adquirir Osasuna Magna, ha llevado este viernes a Tatono Arregui, presidente de la entidad de Irurtzun, a comparecer ante los medios. Arregui ha defendido la gestión del club y se ha desmarcado de los presuntos delitos de Lázaro. «Ni me escondo ni tiene el club nada de qué esconderse», ha afirmado en rueda de prensa.
Arregui ha explicado que la decisión de buscar un inversor se debe a la «situación personal de la junta directiva», con una media de edad de 66 años y problemas de salud. «Estamos cansados, estamos mayores, estamos con achaques», ha confesado, recordando la deuda de casi 800.000 euros que la junta avaló personalmente durante la pandemia para salvar al club.
El objetivo, según el presidente, era sanear la deuda restante de 170.000 euros y «dar paso a otras personas». Ha recordado que llevan 49 años en el club y que buscaban una salida para garantizar el legado del proyecto.
«No teníamos ni para pagar mayo»
Sobre el acuerdo con Lázaro, Arregui ha detallado que se firmó una opción de compra ante notario. Ha admitido que recibieron un adelanto porque «no teníamos para pagar mayo», pero ha insistido en que desconocían el origen del dinero. «Si yo te compro un coche a ti y te doy 8.000, tú no sabes de dónde salen esos 8.000», ha ejemplificado.
Ha negado cualquier implicación del club en las actividades de Lázaro. «Lo que hagan los demás será responsabilidad de los demás», ha sentenciado, añadiendo que en las escuchas telefónicas al empresario «sale absolutamente nada extraño» sobre Osasuna Magna. «Jamás, jamás hemos hecho algo extraño a que metamos un gol más que el contrario», ha recalcado.
Arregui ha sido tajante: «Hemos velado escrupulosamente por la legalidad y niego rotundamente ninguna práctica irregular en el ámbito económico, deportivo o administrativo». Ha insistido en que la junta directiva actual «sigue ostentando la propiedad, la gestión y el control» del club. «No tenemos nada que esconder», ha repetido.
El presidente ha reconocido que la opción de que Lázaro se convierta en inversor queda descartada: «Parece evidente que así va a ser». Sin embargo, ha revelado que el club sigue trabajando en otras vías y que, en el momento de la rueda de prensa, tres directivos viajaban a Zaragoza para reunirse con otro grupo inversor, en este caso valenciano.
Arregui ha confirmado la existencia de otra candidatura firme, la del «chico valenciano», que conocía las condiciones y había mostrado su interés públicamente. «Si hubiera tres opciones reales, ya sería una definición por proyecto deportivo», ha explicado, asegurando que todos los interesados recibieron la misma información económica del club.
El futuro del club también depende de la renovación del patrocinio con Osasuna, que finaliza este año. Arregui ha admitido tener una «percepción clarísima» desde hace meses de que no continuará, aunque ha expresado su orgullo por «llevar el escudo de Osasuna».








