Pamplona (EFE).- La Universidad Pública de Navarra (UPNA), que este año se acerca a los 11.000 estudiantes, ha abierto el curso universitario de Campus Iberus con un acto institucional en Pamplona.
Más de 300 personas han asistido este viernes al acto de apertura del curso 2026-2027 de Campus Iberus, el Campus de Excelencia Internacional del Valle del Ebro integrado por la Universidad Pública de Navarra (UPNA), la Universidad de Zaragoza, la Universitat de Lleida y la Universidad de La Rioja.
El presidente de este consorcio y rector de la UPNA, Ramón Gonzalo, ha destacado en el acto institucional, celebrado en el edificio de El Sario, el papel de la universidad como una institución comprometida con el entorno, que genera impacto en la sociedad y con unos resultados que lo avalan.

El propio Gonzalo y sus homólogas de las otras tres universidades — Rosa Bolea (Universidad de Zaragoza), M. Angels Balsells (Lleida) y Eva Sanz (La Rioja)— han presidido el acto, junto a la presidenta de Navarra, María Chivite.
Una institución comprometida con su entorno
El rector de la UPNA ha descrito a la universidad como una institución comprometida con el entorno, que genera impacto en la sociedad y con unos resultados que lo avalan. Entre ellos ha citado el hecho de que la UPNA se sitúe, con el 50,9 %, entre las cinco universidades españolas que obtienen financiación para más proyectos en la convocatoria estatal de Proyectos de Generación de Conocimiento.
Durante el último curso sus investigadores publicaron 721 trabajos científicos indexados y dos de cada tres, el 64,8 %, se publicaron en revistas situadas en el primer cuartil internacional, ha señalado, antes de apuntar que la UPNA es la primera universidad de territorio ANECA con todos sus centros académicos acreditados institucionalmente y la primera universidad pública en empleabilidad de sus egresados.
Estos resultados, ha dicho, son fruto de toda la comunidad universitaria, del apoyo que ha recibido del Gobierno de Navarra para «asumir retos conjuntamente y entender que la Universidad es una herramienta estratégica para el futuro de Navarra» y de la confianza de muchas instituciones navarras.

Retos de futuro
Para el futuro ha planteado un reto «más ambicioso»: «hacer crecer Navarra a través de su Universidad Pública».
«Y, si queremos hacerlo, no basta con valorar lo que hemos conseguido. Tenemos la obligación de anticipar los retos que vienen», ha explicado Gonzalo, quien ha citado entre ellos la integridad académica y la inteligencia artificial.
«Nuestra responsabilidad no es enseñar a nuestro estudiantado a vivir en un mundo sin inteligencia artificial. Es prepararlo para vivir, trabajar y decidir en un mundo con inteligencia artificial», ha sostenido.
También se ha referido al consorcio Campus Iberus, una apuesta que inició en 2010 y que, según sus palabras, se anticipó a los rectos de las universidades actuales.

Colaboración para sumar por el bien común
Por su parte, la presidenta de Navarra ha destacado la cooperación interuniversitaria que encarna Campus Iberus y que supone sumar capacidades, compartir conocimientos y buscar oportunidades que serían «mucho más difíciles de alcanzar por separado».
La presidenta se ha referido al cambio de paradigma que supone la inteligencia artificial y el papel de la universidad «como protectora del alma social»
Asimismo, ha aludido al compromiso del Gobierno con la UPNA, materializado en el convenio plurianual de financiación, que garantiza cerca de 400 millones de euros hasta 2028.
Navarra, clave en el desarrollo de las renovables en España
En la lección inaugural, Arantza Ezpeleta. CEO de Acciona Energía e ingeniera de Telecomunicación por la UPNA, ha explicado como Navarra ha jugado, desde la década de los 90, un papel decisivo en el desarrollo de las energías renovables en España. Y ha indicado que el reto actual no es demostrar que las renovables funcionan, sino que se trata de conseguir que todo el sistema «funcione alrededor de ellas».
El reto actual no consiste en producir más electricidad renovable, sino en conseguir que el sistema sea capaz de absorberla, transportarla, almacenarla y utilizarla de la forma más eficiente posible, ha señalado.
El futuro pasa, por tanto, por construir nuevas redes. Un reto que está relacionado con la economía mundial y también con la geopolítica y que necesitará nuevos y nuevas profesionales de distintas disciplinas, ha concluido.










