«El mundo es ANSÍ», el nuevo largometraje del cineasta navarro Miguel Ángel Calvo Buttini (en la imagen), se estrena en los Cines Golem Yamaguchi.
«El mundo es ANSÍ», el nuevo largometraje del cineasta navarro Miguel Ángel Calvo Buttini (en la imagen), se estrena en los Cines Golem Yamaguchi. EFE/ Jesús Diges

Miguel Ángel Calvo Buttini (director de cine): «Baroja no se ató a nadie»

Enlace copiado

Pamplona (EFE).- El director de cine navarro Miguel Ángel Calvo Buttini, que acaba de estrenar este viernes en cines ‘El mundo es ANSÍ’, película centrada en la figura de Pío Baroja, afirma en una entrevista con EFE que el escritor guipuzcoano «no se ató a nadie».

«No se ató a nadie. Si tenía que poner a caldo a unos y a otros lo hacía sin ningún problema, y yo creo que eso lo ha acabado pagando», declara.

Banner WhatsApp

La película, que combina documental y ficción, se ha estrenado el 30 de octubre, el mismo día en el que se cumplían 70 años de la muerte del autor, y el sábado clausuró, fuera de concurso, el Festival de Cine Ópera Prima ‘Ciudad de Tudela’.

La trama de ficción está protagonizada por Ana, una estudiante de posgrado a la que encargan un trabajo sobre el escritor.

Interpretada por Nahia Bergasa, Ana profundiza en la vida y obra de Baroja a través de su investigación hasta establecer un diálogo imaginado con el propio escritor, al que da vida Álvaro Subiés.

Calvo Buttini reconoce que él «no ha sido nunca un experto en Baroja», y que recientemente al leer una crítica sobre su película «decían como que Baroja estaba bastante como defenestrado».

Sin embargo, el cineasta afirma que el guipuzcoano es «igual uno de los escritores más actuales, con esa escritura fresca que tiene».

Afirma que los «prejuicios que hay» contra el autor «los intentan desmontar en la película». Menciona, en ese sentido, «esa misoginia o el tema de que era un hombre muy encerrado en sí mismo».

«Todo lo contrario, era un viajero que iba a muchísimos países para documentar sus novelas, digamos, un filósofo, un erudito, y luego también esa relación que dicen con el régimen de Franco, que no tiene nada que ver, salvo que firmó un papel para poder ganarse la vida», comenta.

Escalofrío

En la película también aparecen entrevistas a figuras como el escritor Bernardo Atxaga y el actor Ramón Barea.

Indica Calvo Buttini que uno de los textos de Baroja que escogió para leer Barea le produjo al director «un escalofrío».

«Es que estaba retratando a finales de los cuarenta, principios de los cincuenta, la sociedad actual», comenta.

Preguntado por qué cree que pensaría Baroja de la España actual, el cineasta responde que diría «que no habéis aprendido».

La cinta cuenta, asimismo, con la participación de Carmen y Pío Caro, sobrinos nietos del escritor, quienes además han apoyado el proyecto facilitando el acceso a permisos, materiales de archivo y a las localizaciones necesarias para su realización.

«Eso ha sido maravilloso. Si no, no hubiésemos podido hacer lo que hemos hecho», dice Calvo Buttini sobre la aportación de los dos familiares del autor.

Detalla que habló primero con Carmen y luego con Pío y que ambos «se abrieron completamente, pero con todo, no solamente con la obra de Pío».

«Han estado ahí sin conocerme de nada. De repente les llega un extraño como yo y les dice, mira qué quiero hacer, y en lugar de tener reservas ha sido todo lo contrario», afirma.

Detalla que acudieron al estreno de la película en Madrid esta semana, la primera vez que la vieron.

Ficción y documental

Sobre la decisión de combinar ficción y documental, el navarro señala que a él le gusta hacer las películas como le gustaría verlas como espectador en una sala de cine.

«Los documentales biográficos como tales no me gusta verlos. Siempre me gusta combinarlo con ficción. Ya he hecho dos anteriores, con Galdós y con Emilia Pardo Bazán, que también hacía algo parecido, pero en este caso creo que lo he hecho más, trayendo una trama de ficción de la actualidad», expone.

La película parte de una idea de Álvaro Lión-Depetre, quien firma el guion junto a Calvo Buttini.

«Me comentó que se acercaba el 70 aniversario de la muerte de Pío Baroja, que es justo el 30 de octubre, y acogí la propuesta con bastante escepticismo y prejuicios hacia el escritor, que yo creo que es una cosa generalizada, pero bueno, me puse manos a la obra y, a partir de ese momento, descubrí todo un mundo que es fruto, yo creo, del desconocimiento y de la falta de información», señala.