Imagen de archivo del Festival intercultural de danza tradicional. EFE/ Jesús Diges

El I Plan de Convivencia propone 52 acciones para hacer de Pamplona una ciudad integradora

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Pamplona (EFE).- El I Plan de Convivencia de Pamplona-Iruña 2026-2030 ‘Elkar bizi / Convivir’, presentado este viernes en conferencia de prensa, propone un total de 52 acciones para hacer de la capital navarra una ciudad integradora, cohesionada y con memoria.

Según ha explicado el alcalde, Joseba Asiron, el Plan, que «abre un nuevo tempo para Pamplona-Iruña», orientará las acciones municipales a través de doce líneas estratégicas con 33 metas en torno a cuatro retos: memoria, igualdad, barrios y cohesión.

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Estos cuatro retos tienen «una misma orientación, pasar de las palabras a los hechos», ha dicho el alcalde, quien ha destacado que, por primera vez, hay en Pamplona «un marco común para abordar las políticas de convivencia y eso es un hito en nuestra ciudad».

El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, recibe a un grupo de ciudadanos en la casa consistorial.. EFE/ Jesús Diges/Archivo

Convivir no significa «pensar igual»

Tras resaltar que este Plan «tiene también un significado político» que es la capacidad de «construir consensos sobre cuestiones importantes para nuestra ciudad», el acalde ha puesto de relieve que en Pamplona persisten «discriminaciones, situaciones de aislamiento que requieren de respuestas públicas y compromisos ciudadanos».

Convivir, ha señalado, «no significa pensar igual, sino vivir juntos con respeto a nuestras diferencias».

Asiron ha incidido en que el PSN «conoce el Plan, ha trabajado en él, se ha sentado con nosotros y nosotras» y se ha preguntado «cómo podrá haber alguien que no esté de acuerdo» con el contenido del documento, por lo que espera adhesiones de colectivos y otras fuerzas políticas.

Dotación económica de 30.000 euros

El plan, que ha incorporado 366 aportaciones, pasará al Pleno el próximo jueves 12 de noviembre.

Para 2027, el primer año de despliegue del plan, se cuenta con una dotación de 30.000 euros, que permitirá poner en marcha su gobernanza y dar impulso al reto primero, dedicado a la memoria.

Los otros tres retos, de igualdad, barrios y cohesión, respectivamente, transversales a distintas áreas municipales, no cuentan con una partida específica y se desarrollarán con recursos municipales propios.

Cuatro retos con sus acciones

El primer reto, ‘Pamplona-Iruña, ciudad de memoria, justicia y reparación’, presenta dos lineas estratégicas: el reconocimiento y la dignidad de todas las víctimas, y el diálogo democrático y prevención de la polarización.

Este reto reconoce la dignidad y el sufrimiento de las víctimas de ETA, de las victimas de violencia por actos de motivación política, y de las víctimas de la represión franquista. Se basa en los principios de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición. También busca prevenir la polarización social mediante el fortalecimiento del diálogo, el respeto y la gestión democrática de las diferencias.

Acto celebrado en el Monumento a las Víctimas del terrorismo de Pamplona. EFE/ Jesús Diges/Archivo

Incluye acciones como la creación de una agenda anual de actos municipales de reconocimiento, diferenciados por tipos de víctimas, y la organización de actividades para que la población joven conozca la memoria democrática.

Se plantean además dos unidades didácticas, una sobre memoria histórica y otra sobre memoria reciente de la ciudad. Otra acción es la incorporación al Archivo de Memoria Inmaterial de los testimonios de las victimas de ETA, de las víctimas de violencia de motivación política y de las victimas de la represión franquista.

También se plantea un ciclo intergeneracional de lectura y conversación, con textos previamente seleccionados, formaciones sobre bulos, desinformaciones y la utilización de la inteligencia artificial generativa.

Respeto a las diferencias

El segundo reto, ‘Vivir en Pamplona-Iruña con igualdad y respeto a nuestras diferencias’, se desarrolla en cuatro lineas: Convivencia intercultural, acogida y pertenencia; Igualdad y diversidad; Diversidad lingüística, religiosa y cultural; y Euskera y convivencia.

Curso para la Mejora de Competencias en Población Migrante en Pamplona. EFE/Villar López/Archivo

El tercer reto del Plan se centra en ‘Compartir los barrios y el espacio público de Pamplona-Iruña’, a través de las líneas de gestión positiva de conflictos, convivencia vecinal y cultura cívica, y el espacio público, fiestas y ocio.

Por su parte, el cuarto reto apuesta por ‘Hacer comunidad en Pamplona-Iruña para que nadie quede al margen’, a través de tres lineas estratégicas: Inclusión y acceso efectivo a la vida comunitaria; Redes comunitarias y tejido asociativo; y Cohesión social y pertenencia.

Una buena noticia para Pamplona

La concejala Garbiñe Bueno ha asegurado que EH Bildu valora «muy positivamente» esta «buena noticia para Pamplona», que es «una ciudad diversa, con realidades diferentes y retos que necesitan respuestas publicas».

En este sentido, Mikel Armendáriz, de Geroa Bai, ha indicado sobre el reto referido a memoria que «el terrorismo de ETA fue una violencia injustificable» que «dejó profundas heridas en nuestra ciudad», pero ha subrayado que tampoco debe olvidarse la violencia política y la vulneración de derechos humanos.

«No se trata de establecer jerarquías de víctimas», sino de que las nuevas generaciones «conozcan nuestra historia desde el respeto a los Derechos Humanos», ha dicho Armendáriz, quien ha lamentado que UPN y PP no hayan participado en la elaboración del Plan, aunque «la puerta sigue abierta».

Por Contigo-Zurekin, Txema Mauleón ha comentado que se trata de un Plan «que mira al pasado, aborda los desafíos del presente y con ello trabaja los desafíos de la sociedad». Sus fundamentos, ha remarcado, son «reconocer, reparar, aprender y no repetir».