Javier Rodrigo
Pamplona (EFE).- Siete voluntarios navarros, entre los que se encuentra el párroco de la iglesia de San Nicolás, César Magaña, han viajado a Togo a finales de octubre para poner en marcha en el hospital de Afagnan la primera de tres aulas digitales para estudiantes de enfermería en el país africano.
El denominado proyecto ‘Life Book Africa’ ha reacondicionado ordenadores portátiles donados por empresas de Navarra y los ha instalado en aulas para formar a estudiantes de enfermería y auxiliar de enfermería del centro, donde hasta ahora disponían de un ordenador por cada seis alumnos.
«Ha sido una experiencia muy intensa, tanto laboralmente, en el tema de trabajo, como, por supuesto, en el tema más espiritual o más personal, porque el choque de culturas y el choque de realidades que nos llevamos cuando llegamos a Togo es brutal», ha explicado a EFE Alfredo Caballero, de ‘Life Book Africa’.
La luz se va en la zona varias veces la día
En Togo, por ejemplo, ha indicado, «se va unas cuatro, cinco o seis veces al día la luz y entra un generador de repuesto en el hospital, pero tarda veinte segundos en conectarse. Son cosas que aquí nos parecería imposible, pero que hoy en día, en el siglo XXI, sigue pasando en muchas partes del mundo. Y creo que tenemos que tener esa realidad visibilizada también aquí».

El hospital de Afagna, ha comentado Caballero, está a 80 kilómetros de Lomé, que es la capital de Togo. En esa localidad, los hermanos de la orden de San Juan de Dios atienden una escuela de enfermería con 350 chicos y chicas, que es la única que hay en la región de Togo, Benín y Burkina Faso.
Es el lugar donde se forman quienes después ayudarán en los diferentes hospitales, dispensarios y consultorios que tiene la orden de San Juan de Dios en la zona.
La primera aula cuenta con 40 equipos. Los ordenadores donados pse han revisado y borrado de forma segura, se han reacondicionado y configurado con Windows 11 y software educativo.
Colaboración de empresas navarras
Varias empresas han donado sus ordenadores, pero otras han colaborado de diferentes formas. Así, por ejemplo, una correduría donó el seguro de viaje para los cooperantes, otras han entregado material deportivo y otra llevó a los voluntarios en microbús hasta Barajas.

Los voluntarios navarros se han encargado de transportar este material hasta Afagnan, de instalar los ordenadores y de formar al profesorado. Todos los equipos incorporan un sistema de gestión remota que permitirá supervisarlos, mantenerlos, enviarles contenidos y resolver incidencias a distancia desde Pamplona.
El proyecto prevé que cada uno de los equipos tenga entre cinco y siete años de vida útil. El objetivo final es poder instalar 120 ordenadores en tres aulas digitales. Tras la primera de octubre, está previsto un seguimiento para ver cómo funciona y más adelante instalar otras dos, con 80 equipos, a principios de 2027.
Un cariño «incomparable»
El material informático, ha destacado Caballero, en Togo «lo recibieron con mucha alegría, con mucha ilusión». El cariño que les han mostrado «es incomparable», ha asegurado, porque en la zona «hay mucha necesidad».
El cooperante ha señalado que, de esta experiencia, han aprendido muchas cosas, en primer lugar sobre logística, pero también han comprendido que «hay otro mundo que Pamplona o Navarra».

«A mí me gusta mucho una frase que dice que, cuando llegas a África, los problemas de Europa se te olvidan. No sé si te olvidan, pero sí se minimizan», ha subrayado.
La parte humana del proyecto
En este sentido, la cooperante María Mena ha resaltado que, en un proyecto de este tipo, «vas pensando en la parte profesional, pero cuando vuelves al final te quedas con la parte más personal. El agradecimiento es infinito desde el momento en el que llegas; es que son personas súper respetuosas y muy muy cariñosas».
Afagnan, ha comentado, no es un pueblo muy grande y para algunos niños ellos eran las primeras personas de raza blanca que veían. «Y, sin embargo, todo el mundo ha sido muy agradable con nosotros, muy respetuoso», ha afirmado.
«Vamos para hacer un trabajo, pero creo que volvemos con mucho más de lo que hemos dado», ha concluido.








