Cadena humana en el Paseo Sarasate. EFE/Iñaki Porto

Una cadena humana une el Gobierno y el Parlamento Foral por un SMI propio para Navarra

Pamplona (EFE).- Una cadena humana formada por sindicalistas de ELA, LAB, ESK, Steilas, Hiru y Etxalde ha unido este jueves en el Paseo Sarasate de Pamplona las sedes del Gobierno y el Parlamento Foral para exigir un Salario Mínimo Interprofesional propio para Navarra.

El coordinador general de ELA, Mitxel Lakuntza, ha destacado a los medios de comunicación que el objetivo de esta acción es conseguir un SMI propio «que permita sacar a los trabajadores y trabajadoras que están en la precariedad». A su juicio, «ningún partido, ninguna patronal, ningún sindicato puede defender que en Navarra se pueda vivir con 1.184 euros».

Lakuntza ha afirmado que esta «es una reivindicación central», por tres cuestiones, la primera porque permite luchar contra la precariedad y «luchar contra la brecha salarial que tienen las mujeres, los migrantes y los jóvenes, sobre todo en el mundo del trabajo».

Los sindicatos han reclamado un SMNI navarro. EFE/Iñaki Porto

La segunda reivindicación, ha añadido, es que, en la medida en que se suben los salarios, se reparte de la riqueza «y eso es precisamente lo que la clase política navarra no está haciendo». Si se analizan las últimas reformas fiscales en Navarra, ha dicho, se comprueba que cada una de ellas «ha sido para bajar impuestos a las empresas, es decir, para que sigan obteniendo todavía más beneficios».

Y la tercera razón, ha indicado, «tiene que ver con la soberanía», ya que, «en la medida que podamos decidir aquí nuestras condiciones de trabajo», las mismas «se mejoran y se toman decisiones sin ningún tipo de imposición».

El SMI es para ELA una «cuestión política»

«Por lo tanto, cuando hablamos del salario mínimo estamos hablando sobre todo de una cuestión política» y por este motivo los sindicatos intentaron sacar adelante una iniciativa legislativa popular para reformar el Estatuto de los Trabajadores y que las comunidades pudieran establecer su propio SMI, pero la propuesta «se nos echó hacia atrás».

Lakuntza ha denunciado la posición del Gobierno de Navarra y especialmente de la presidenta María Chivite, que «se ha negado a recibir al 40% de la representación sindical para tratar este tema. Que nos haya dado la espalda, que nos haya cerrado la puerta, es una posición antidemocrática que no tiene ningún tipo de justificación».

Le ha pedido por ello «que rectifique y que ponga fecha, hora y lugar para la próxima reunión y para que haga algo que cualquier presidente tiene que hacer, que es escuchar a las organizaciones sindicales de esta Comunidad».

La cadena humana ha unido las sedes del Gobierno y el Parlamento foral. EFE/Iñaki Porto

Ha denunciado asimismo la posición de la patronal, de UGT y CCOO por «negarse a negociar un acuerdo interprofesional» para subir el SMI, con lo que «queda en evidencia su estrategia para precarizar el mundo del trabajo, para que se siga haciendo negocio a costa de bajos salarios».

«Esta es una cuestión central para los sindicatos que estamos hoy aquí. No vamos a rendirnos, ni mucho menos, en esta cuestión y vamos a seguir presionando sindical y políticamente hasta conseguir tener un salario propio en Navarra», ha declarado.

LAB: «No vamos a cejar hasta tener un SMI propio»

Por su parte, el coordinador general de LAB, Igor Arroyo, ha puesto de relieve «una realidad contundente» y es que «uno de cada dos asalariados y asalariadas navarras no tiene ingresos suficientes para desarrollar su vida con independencia, con suficiencia, con dignidad».

Las instituciones europeas, ha comentado, recomiendan para Navarra un salario mínimo aproximado de 1.600 euros, pero «aquí se nos establece, se nos impone el salario mínimo a nivel del Estado; un salario mínimo totalmente insuficiente para hacer frente al coste que la vida tiene en Navarra».

Los sindicalistas han portado numerosas banderas. EFE/Iñaki Porto

Además, ha apuntado, establecer un salario mínimo «beneficiaría no solo a las personas que cobran menos; contribuiría a reducir la brecha salarial, la brecha machista, la brecha racista que existe en Navarra, pero también contribuiría a mejorar en general los horarios y a un mejor reparto de la riqueza».

Dos vías para tener un SMI

Arroyo ha asegurado que tener un SMI propio «es perfectamente posible» y hay dos vías para hacerlo, la de la negociación colectiva y la parlamentaria, pero a las dos «nos han dicho que no».

«Cuando tanto se habla de autogobierno, qué tipo de autogobierno es aquel que no tiene capacidad para regular algo tan básico como son los ingresos mínimos de la gente», se ha preguntado.

Y cuando se habla de diálogo social, ha agregado, «nos preguntamos qué tipo de diálogo social es ese que se pasa 30 años haciendo fotos y haciendo reuniones sin sacar ninguna medida concreta que beneficia a la clase trabajadora».

«Si piensan que vamos a cejar en este intento, están equivocados. El mensaje que hoy queremos mandar a unos y a otros es que no vamos a cejar hasta establecer un salario mínimo propio en Navarra, que vamos a estar a la altura de las circunstancias, que no vamos a dejar a nadie atrás, que vamos a responder con total contundencia ante esta realidad», ha concluido.