Pamplona (EFE).- Pamplona completará el legado que su Hijo Predilecto y prestigioso músico Pablo Sarasate donó a la ciudad, al hallar cuatro baúles con 55 piezas de gran valor en su interior que se habían extraviado en uno de los traslados en 1985, aunque la pérdida no fue detectada hasta 1991.
En esa fecha se aprobó el proyecto para la instalación del Museo de Sarasate en una de las varias ubicaciones que ha tenido, pero faltaban cuatro de los once cajones en los que se habían embalado los objetos personales que Sarasate donó a la ciudad a su muerte, en 1908.
Son los cuatro baúles ahora hallados, que contienen, entre otras piezas, pinturas, grabados y esculturas coleccionadas por el músico, fotografías dedicadas, prendas de ropa o una carta manuscrita del compositor alemán Félix Mendelssohn.
Una noticia de extraordinaria relevancia
Por ello, el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, ha considerado la noticia «extraordinaria y de enorme relevancia para el patrimonio cultural de la ciudad», varias semanas después del hallazgo de los cuatro arcones ocultos tras unos armarios en la cuarta planta del propio Archivo Municipal.
Cerrados con candado, lacrados con cera roja y sello del Ayuntamiento de Pamplona, en su interior había hasta 55 piezas propiedad del violinista y músico, entre las que destaca un busto del tenor roncalés Julián Gayarre, realizado por el escultor Mariano Benlliure en 1890.

La archivera municipal, Beatriz Marcotegui, ha explicado que en sentido estricto, esta pieza no forma parte del legado como tal, si bien acabó asociándose a éste desde 1951, con motivo del derribo de la antigua Casa Consistorial y el traslado de las dependencias municipales a la Escuela de Artes y Oficios.
Firmado por el propio Benlliure, y regalado a la familia de Gayarre, que a su vez lo donó al Ayuntamiento de Pamplona y este lo incorporó al legado de Sarasate, su particularidad es que se trata de la obra original y desvela un malentendido que llevó a considerar que un busto idéntico -pero firmado por el fundidor- que se encontraba en el Palacio de Navarra era el que ahora ha sido hallado. El Gobierno foral lo entregó al consistorio al ser reclamado, pero el propio alcalde ha pedido disculpas tras aclarar el hallazgo del original.
Asiron: El legado de Sarasate, completo
Con todo ello, «ahora podemos afirmar que el legado de Sarasate está completo con los once baúles debidamente localizados», ha dicho un Asiron consciente de la «azarosa vida» del legado de Sarasate desde que fue donado en 1908 a la ciudad, que en breve lo reunirá completo en el nuevo Civivox Pompelo, en una sala con el nombre del compositor, como quedó dicho en su testamento.
Por su parte, Beatriz Marcotegui, quien ha señalado que las piezas serán revisadas aunque su estado de conservación es bueno, ha mostrado su «alegría» por un hallazgo patrimonial importante «no solo por su valor artístico sino por la significación y fama de su propietario original».
Los varios museos de Sarasate
Así, el primer Museo de Sarasate fue instalado en la antigua Casa Consistorial de Pamplona, en una sala que se habilitó en la última planta. Las obras para la demolición de aquel edificio en 1951 hicieron necesario el desmantelamiento del museo y parte de su contenido se depositó temporalmente en la Caja de Ahorros Municipal.
El resto de las 539 piezas permanecieron en manos del Ayuntamiento y se trasladaron a dependencias de la Escuela de Artes y Oficios, en la calle Compañía.
El nuevo museo se emplazó en la planta baja del Conservatorio Pablo Sarasate, en la calle Aoiz, inaugurado en 1965; sin embargo, años después hubo de ser nuevamente desmontado, por motivos de seguridad.

Así, el 5 de marzo de 1976, las piezas de joyería se dispusieron en dos cajones y se guardaron en la caja fuerte de la Caja de Ahorros Municipal. El resto de objetos se instalaron en once cajones que, numerados, cerrados y precintados, fueron depositados provisionalmente en el Museo de Navarra en 1977. Otro conjunto, formado por documentos, fotografías, muebles y demás piezas, fue conducido al Archivo Municipal.
En marzo de 1985, los once cajones del legado de Sarasate fueron trasladados de nuevo a la cuarta planta del edificio del Seminario Viejo de San Juan, recién habilitado como Archivo Municipal. En 1990 se autorizó el gasto para la instalación del Museo de Sarasate en el Seminario de San Juan, y en 1991 se aprobó el proyecto.
El extravío detectado en 1991
Cuando el archivero de entonces fue a reconocer los elementos del legado de Sarasate que se iban a exponer, además de los muebles y objetos individuales embalados, sólo encontró siete cajones de madera en la cuarta planta del edificio, ya que faltaban los identificados con los números 1, 5, 7 y 8.
La pérdida no se comunicó públicamente y pese a todo, la nueva sala-museo fue inaugurada el 28 de mayo de 1991 en la capilla del Archivo Municipal sin los materiales de estos cuatro baúles. Posteriormente, en 2008, el museo fue trasladado al rehabilitado Palacio del Condestable, donde permanece hasta la actualidad.

Para explicar lo sucedido se plantearon entonces varias hipótesis, como que esos cuatro embalajes se hubieran extraviado y llevado a otros depósitos, pero nunca se hallaron, pese a diversas investigaciones. Tras el hallazgo, se abre ahora un periodo de revisión de la documentación para determinar qué pasó exactamente y tomar las medidas necesarias para que algo así no pueda repetirse.









