Santander (EFE).- El sector de la dependencia pide financiación suficiente y estable y advierte de que la desinstitucionalización, tal como se plantea, «no es una solución sino una estrategia de ahorro».
«Hay que apostar por un modelo centrado en la persona, no en el ahorro. El modelo actual de atención domiciliaria, máximo 94 horas mensuales, que rara vez supera las 2 horas al día, es insuficiente para garantizar cuidados dignos», asegura a EFE el presidente de la Federación Empresarial de la Dependencia, Rubén Otero.
Destaca que en 2025 se ha avanzado en financiación, reducción de listas de espera y mejoras normativas, pero los resultados no han alcanzado las expectativas del sector.
Entre los aspectos positivos, señala el «récord» de financiación por parte del Estado, con 783 millones de euros a nivel nacional, con incremento en Cantabria que, eso sí, a su juicio debería ir más allá.
También apunta a una reducción del «limbo de dependencia», ya que hay menos personas esperando la prestación tras su reconocimiento.
Y añade que Cantabria es una de las pocas comunidades que sigue garantizando la adecuación salarial a las subidas de convenios y del SMI en los conciertos de plaza.
En la parte en la que detecta necesidades de mejora, cita que «persisten listas de espera interminables en residencias».
Además, subraya que la financiación estatal «sigue siendo insuficiente». «El Estado debe aportar el 50 % del gasto, pero actualmente no lo cumple», abunda.
Y advierte de que las mejoras normativas «no compensan la falta de recursos humanos y la sobrecarga laboral».
Retos y prioridades para 2026
Entre los retos y prioridades para el nuevo año, Otero señala mejorar las condiciones laborales. «El personal que cuida a las personas en situación de dependencia no puede seguir cobrando el SMI mientras otros profesionales del sector perciben hasta un 30 % más», dice.
Reconoce que los sindicatos piden subir más los sueldos pero se pregunta «de dónde sacarlo».
También es un desafío importante, a su modo de ver, la reducción del absentismo, «provocado por exceso de trabajo, falta de reconocimiento y sueldos bajos», y habría que reforzar las plantillas en los centros.
Otero subraya que hay que garantizar atención continua y unas ratios adecuadas y pide facilitar la entrada de profesionales cualificados extranjeros ante la falta de personal nacional, con programas de formación y homologación rápida para cubrir la creciente demanda.
Además ve necesario un plan de jubilación anticipada porque «no es viable mantener la edad de jubilaron en 65-67 años para trabajos tan exigentes, mientras en otros trabajos se jubilan antes de los 60».
Falta de presupuestos
Otero explica que los gastos de los centros distintos de los de personal se incrementaron en 2023 un 3,5 %, «tras no subir desde 2019», y teme que, si no se aprueban los presupuestos de Cantabria, «puede que sigan congelados».
El sector incide en que «se mejora todo en el papel» pero sin acompañarlo de financiación.
«Nosotros habíamos quedado con la presidenta en que nos iba a subir los otros costes en principio, pero claro, si los presupuestos no se aprueban, eso se queda congelado y no los va a subir», se lamenta Otero.
También reclama «evitar concursos a la baja que perjudican tanto a usuarios como a trabajadores y paralizan nuevos proyectos».









