Un momento de la Vijanera, en Silio (Molledo). EFE/Celia Agüero Pereda.

La Vijanera vuelve a ahuyentar los males para estrenar el 2026

Celia Agüero Pereda |

Silió (EFE).- Con el estruendo de los campanos, las máscaras recorriendo las calles y el pueblo convertido en escenario ceremonial, la Vijanera se ha celebrado este primer domingo de 2026 con un objetivo claro: desterrar los malos augurios del ‘año viejo’ y abrir el nuevo ciclo bajo los mejores presagios.

La localidad de Silió, en Molledo, ha vuelto a cumplir con su rito más ancestral para dar la bienvenida al 2026 y a las seis de la mañana, cuando aún no había amanecido, los más jóvenes han recorrido las calles tocando los campanos bajo balcones y ventanas, cumpliendo un ritual que anuncia que la Vijanera ya está en marcha.

Es el primer aviso de una jornada en la que Silió se convierte en escenario de una de las mascaradas de invierno más importantes de Europa.

A partir de media mañana, los locales de la asociación cultural Amigos de la Vijanera se han ido llenando de actividad y más de 150 participantes han ido dando vida a cerca de 80 personajes diferentes, muchos de ellos documentados antes de la Guerra Civil.

Un momento de la Vijanera, en Silio (Molledo). EFE/Celia Agüero Pereda.

Trajes de elementos naturales, figuras del ruido como los temidos zamarrones y personajes ligados a antiguas profesiones han vuelto a ocupar las calles en una sucesión de escenas que se repiten desde hace siglos, pero que cada año se renuevan con la recuperación de máscaras y vestimentas.

Poco antes de las once y media, los distintos grupos han iniciado su salida al exterior, ante la expectación de vecinos y visitantes llegados de distintos puntos de Cantabria y de fuera de la región.

El frío no ha sido obstáculo

Los dos grados de temperatura no han sido obstáculo: los vijaneros han salido, como manda la tradición, independientemente del tiempo, haciendo del ruido, el movimiento y el color su mejor arma contra los males del ‘año viejo’.

La captura y muerte del Oso, la Defensa de la Raya, la lectura de las coplas y el simbólico parto de la Preñá han marcado los momentos centrales de la jornada.

Cientos de personas asisten a la Vijanera, en Silio (Molledo). EFE/Celia Agüero Pereda.

Actos cargados de simbolismo que representan la lucha entre el bien y el mal, el final de un ciclo y el nacimiento de uno nuevo, y que siguen emocionando tanto a quienes los viven desde dentro como a quienes los contemplan por primera vez.

Más allá de su espectacularidad, la Vijanera mantiene intacta su razón de ser, ya que para los vijaneros este no es solo un desfile ni una representación: es el verdadero comienzo del año.

Un momento para dejar atrás lo negativo, formular buenos deseos y confiar en que, a base de campanos, máscaras y rituales ancestrales, el nuevo ciclo llegue con mejores augurios.

La Vijanera ha vuelto a ahuyentar los males y a recordar que, en este rincón de Cantabria, el año no empieza de verdad hasta que suenan los campanos.

Un momento de la Vijanera, en Silio (Molledo). EFE/Celia Agüero Pereda.