El cantaor Manuel Cuevas, uno de los cantaores referentes en la saeta durante la Semana Santa. EFE/Fermín Cabanillas

Abrigarse, deporte y verdura, receta del saetero para afrontar el maratón de Semana Santa

Fermín Cabanillas | Sevilla (EFE).- La Semana Santa es, con mucho, la temporada alta de las saetas, un palo flamenco difícil de escuchar el resto del año, por lo que en esta época la “maratón” de actuaciones de los saeteros es tan intenso que exige preparación y cuidados, sobre todo “abrigarse, hacer mucho deporte y comer mucha verdura”.

Es el secreto que asegura tener Manuel Cuevas, nacido en Osuna (Sevilla) en 1977, uno de los cantaores flamencos más requeridos por las hermandades a la hora de pasar sus imágenes por sitios estratégicos de sus recorridos para acompañarles con sus saetas desde un balcón.

Cuevas anda inmerso en estos días no solo en actuaciones en exaltaciones de saetas, pregones o actos varios, sino que se prepara para la intensidad de citas que llegarán entre el Viernes de Dolores y el Sábado de Gloria, además de estar preparando su nuevo espectáculo y la gira que le llevará en los próximos meses por distintos rincones de España.

Preparación física y mental

En una pausa de esa vorágine habla con EFE en Sevilla, donde admite que ser saetero profesional es todo un desafío físico y mental, y lo saca adelante con mucha disciplina: “Yo soy una persona que me cuido todo el año, pero con la saeta más, con más miedo”, por ejemplo a resfriarse y no poder llegar a un compromiso».

Una mujer vestida de mantilla canta saetas desde su balcón
Una mujer vestida de mantilla canta saetas desde su balcón. EFE/Salas

Por eso, en cuanto el termómetro baja, ya utiliza cuello alto, come mucha verdura, hace mucho deporte “y se buscan letras nuevas, porque a veces en los contratos se piden cosas distintas, no genéricas como antes”, de modo que en su agenda están muchas cosas unidas, y todas pasan por salvar los días cofrades con nota alta.

Lo de prepararse bien es útil incluso para abrirse camino entre las miles de personas que llenan las calles para ver a las imágenes de cerca. “Si dices que eres el saetero te van dejando pasar, además de que ya me conocen, pero algunos compañeros han perdido algunos contratos por no llegar a tiempo con toda la gente que hay en la calle”, afirma.

El calentamiento de la Cuaresma

El listado de saetas en las procesiones tiene “un calentamiento”, ya que en Cuaresma “hay tantas actuaciones que cuando llega Semana Santa la voz ya está hecha”, pero, sobre todo, llega el momento esperado para un saetero que además se confiesa muy creyente: “te metes en el ambiente, te conciencias, es algo muy especial”, y se trabaja “pidiéndole a Dios que no te resfríes, intentando cumplir bien en todos los sitios y agradar al que te contrata”.

¿Es un mito o es realidad que un saetero gana dinero en Semana Santa para vivir todo el año? Manuel Cuevas no le pone cifras a esa pregunta, pero sí asegura que no se puede quejar, pero rememora que hace años “cantaba mucho y terminaba reventado”, de modo que, de un tiempo a esta parte, ha decidido “cantar menos y en mejores condiciones”, y se toma, además, con mucho humor “la publicidad” que les ha hecho la chirigota del Bizcocho, ganadora del carnaval de Cádiz, de la que, asegura, “dice muchas verdades”.

Mientras canta saetas, prepara “un par de espectáculos para toda la época que se aproxima”, tras tener la suerte de estar en la Bienal, y hacerse con un equipo para relanzar su carrera. “Uno tiene que estar en el camino y muy preparado”, concreta, y, por eso, se ha rodeado de un equipo de profesionales al nivel de lo que quiere hacer, en busca de coger la carretera en cuanto los pasos de Semana Santa vuelvan a las iglesias. EFE