La Habana (EFE).- Martiño Ramos Soto, el profesor español detenido en Cuba tras fugarse para no cumplir una condena de 13 años y medio de cárcel por violar a una menor de edad, ingresó en prisión este jueves tras ser extraditado desde la isla.
Fuentes jurídicas informaron a EFE que, una vez en Madrid, la Policía trasladó a Ramos Soto a los juzgados de Plaza de Castilla, donde el órgano que estaba de guardia dictó el ingreso en la cárcel.
En el momento de su detención en Cuba, Ramos Soto era uno de los diez nombres de reclamados por la justicia española, cuya localización y arresto era prioritaria para la Sección de Fugitivos de la Policía Nacional, que recientemente había solicitado la colaboración ciudadana para recabar posibles pistas.
Viaje desde Cuba
Fue la Audiencia Provincial de Ourense, de donde es natural, la que dictó condena contra Ramos Soto y ordenó también su búsqueda y encarcelamiento, a raíz de su fuga.
Fuentes próximas al proceso informaron a EFE de que el condenado embarcó en la tarde del miércoles en un avión rumbo a Madrid, tras haber aceptado voluntariamente su traslado a España para cumplir la pena de privación de libertad.
Este jueves llegó a España y fue custodiado hasta los juzgados por agentes de la Policía Nacional, según confirmó este Cuerpo.
Se hizo pasar por fotógrafo
Este profesor de 50 años y conocido activista político fue arrestado en La Habana en noviembre pasado, en cumplimiento de la solicitud de la Audiencia Provincial de Ourense y tras un proceso de colaboración entre ambos países.
Según la reconstrucción de sus meses en la isla que pudo realizar EFE, el fugado se hizo pasar en La Habana como fotógrafo, se hacía llamar Martín Soto y trató de integrarse en la escena cultural de la capital cubana.
Mantenía actividad en cuentas sociales sin gran secretismo y, de acuerdo a varios testimonios, empleaba la excusa de la fotografía para entrar en contacto con mujeres jóvenes. En Cuba no consta que tenga ninguna denuncia.

La Policía Nacional Revolucionaria (PNR) de Cuba parecía estar al tanto de la entrada del violador en el país y mantenía una vigilancia sobre su persona, pero no procedió a detenerlo inmediatamente.
La condena
Según informó la Sección de Fugitivos de la Policía Nacional, Ramos Soto fue condenado a 13 años y medio de prisión por abusos sexuales a una alumna menor de edad, mediante prácticas sádicas, cuando la víctima tenía entre 12 y 16 años.
Una vez fue condenado en julio de 2025, Ramos Soto no atendió el auto de entrada en prisión para cumplir la pena.
Entonces se emitió una orden de detención nacional, si bien los agentes tenían ya indicios de que el condenado se encontraba fuera de España.
Según la reconstrucción policial de su fuga, Ramos Soto se desplazó en julio a Portugal para, desde Lisboa, volar a Brasil. De allí viajó a Perú y luego, finalmente, a Cuba. La policía española consideraba que el condenado contaba con algún apoyo en la isla.
Además de profesor de educación infantil y primaria, Ramos Soto es exmilitante de la extinta En Marea y conocido en su ciudad, Ourense, por impartir clases de música y por su activismo.
Su inclusión en la lista junto con otros diez fugitivos -hay conocidos narcotraficantes, un asesino, un histórico atracador y varios agresores sexuales,- se debe, según la Sección de Fugitivos a una cuestión «estratégica».









