Santander (EFE).- El proyecto para una piscina de olas de surf en Ribamontán al Monte planteado por un promotor privado prevé atraer más de 200.000 visitantes al año en una instalación de unos 25.000 metros cuadrados construida en 100.000 metros cuadrados de suelo rústico gracias a un Proyecto Singular de Interés Regional (PSIR).
La presidenta regional, María José Sáenz de Buruaga, anunció el jueves, en el Debate sobre la Orientación Política del Gobierno, que un promotor privado quiere impulsar este proyecto con una inversión de más de 40 millones de euros y una previsión de generar entre 60 y cien empleos directos, una vez que la piscina esté en marcha.
El consejero de Fomento y Urbanismo, Roberto Media, el de Turismo y Deporte, Luis Martínez Abad, y uno de los promotores del proyecto, Ignacio Martínez, han destacado en una rueda de prensa que esta piscina de olas es una oportunidad que Cantabria no puede desaprovechar para seguir siendo referente en el ámbito del surf.
El consejero de Fomento ha señalado que la empresa presentó la solicitud para el PSIR el pasado 25 de junio, el mismo día en que la presidenta lo anunció en el Parlamento, y ha confiado en que esta figura urbanística, sin la que no sería posible construir esta infraestructura en suelo rústico, pueda estar aprobada en el plazo aproximado de un año.
Media ha asegurado que el consumo de agua de esta piscina de olas es «muy bajo», lo ha comparado con lo que supone llenar dos piscinas o mantener tres hoyos de un campo de golf, y ha añadido que el agua se reutilizará.
El proyecto
Este proyecto se prevé construir en terrenos en Villaverde de Pontones, junto a un tramo de la carretera CA-146.
Se tratará de una instalación para la práctica, el entrenamiento y la tecnificación del sur, que se ejecutará con inversión cien por cien privada y una tecnología «de las más moderna del mundo para situar a Cantabria en una situación de privilegio en la industria de surf», ha dicho Media.
Los consejeros y el promotor han afirmado que esta piscina de olas será un proyecto «puntero» en el ámbito nacional e internacional.
Aunque en otras partes del mundo ya hay instalaciones como ésta, en torno a 30, en el norte de España la piscina de Ribamontán al Monte sería la primera.
En España hay dos piscinas como la que se proyecta en Cantabria en construcción: una en Madrid, junto al estadio Metropolitano, y otra en La Nuncia, en Alicante. Dos más están en estudio en Barcelona y en Málaga, mientras que al norte de Lisboa hay otro proyecto en construcción.
En las instalaciones que se plantean en Cantabria habrá una piscina de olas como espacio central, que se complementará con otras zonas de formación, restauración, alojamientos, bienestar, eventos u ocio al aire libre, en una superficie total de 100.000 metros cuadrados.
En la fase de construcción el proyecto contribuirá a generar más de 150 puestos de trabajo directos e indirectos, y entre 60 y cien directos cuando esté en marcha.
Como ejemplo del impacto que puede generar esta infraestructura, su promotor, Ignacio Martínez, ha explicado que una piscina que ya existe en Edimburgo supone una aportación de 20 millones de euros anuales para la economía escocesa.

No sustituye al mar
Los consejeros y el promotor del proyecto han resaltado su valor para la desestacionalización del turismo, la promoción de hábitos de vida saludables y el fortalecimiento de la cohesión social, y para «construir una comunidad en torno al surf».
Esta piscina de olas complementará la oferta que ya existe de escuelas y clubes de surf en la zona, además de todas las actividades y negocios en torno a este deporte. «Éste es un gobierno que apuesta por la industria de las olas y que quiere convertir a Cantabria en un referente mundial de este deporte», ha subrayado Media.
Con este proyecto, se podrá practicar el surf los 365 días al año, y además servirá para que puedan disfrutar de este deporte desde principiantes a profesionales y también colectivos como las personas con discapacidad o los niños, en un entorno «controlado y seguro».
La piscina «no sustituye al mar, sino que lo complemente», han asegurado los consejeros y el promotor, que han insistido en que lo que se busca es «generar nuevos espacios para disfrutar del surf».
Lo que a su juicio sí supone la piscina es más oportunidades. «En una hora se pueden generar mil olas, por lo que un alumno puede surfear en ese tiempo lo que en el mar le supondría semanas», ha dicho Martínez Abad.










