Barcelona (EFE).- Comic Barcelona, principal cita del sector en España, ha cerrado este domingo su 44ª edición con 92.000 visitantes, un año en el que ha visto reducido su espacio expositivo por obras en Fira Montjuïc pero que pasará a la historia por otorgar por primera vez el premio de Mejor Obra española del salón a una autora, Teresa Valero.
El triunfo de la madrileña por ‘Contrapaso: mayores con reparos’ (Norma) -por el que competía con otras cuatro autoras- ha sido uno de los «momentos clave» del certamen, galardón que demuestra, en palabras de Meritxell Puig, directora de FICOMIC, entidad organizadora del salón, el «momento dulce» que atraviesa el cómic firmado por mujeres, pero también «el cómic en general».
«Dar el premio el viernes a Valero fue muy emocionante, por su trabajo y por cómo es ella. Pero también emociona mucho ver que en los premiados este domingo en los concursos escolares de cómic la mayoría eran niñas», señala a EFE la responsable del certamen.
Puig, que había calificado previamente esta 44ª edición de «adaptación» ante la incertidumbre por la nueva ubicación más reducida en Fira, se mostraba satisfecha del resultado.
El nuevo espacio reducido ha funcionado
«Todo ha salido muy bien, el espacio ha gustado y ha funcionado, el sistema de venta ‘on line’ igual, la gente se ha movido de forma cómoda, las colas han muy sido puntuales y se han agotado las entradas de sábado y domingo: un ambiente muy positivo», resume Puig.
Los galardones, que han concedido el Gran Premio del salón a una trayectoria al veterano Esteban Maroto, han servido para constatar, sobre todo, la calidad de las propuestas de las autoras, ya que además de Valero, la hispanovenezolana Natalia Velarde recibía -gracias a su impactante debut ‘Encías quemadas’ (Reservoir Books)-, el premio Miguel Gallardo al autor/a revelación, mientras que el de mejor Obra extranjera fue para ‘Impenetrable’ (Norma), de Alix Garin.

En esta edición de Comic Barcelona -certamen que hasta 2029 tendrá que ir adaptándose a los espacios disponibles por las obras de Fira- se han habilitado 28.000 metros cuadrados, en donde se han instalado más de 200 expositores, con una destacada presencia de editores internacionales en búsqueda de talento local.
Los editores contentos también
Desde el lado empresarial, Ignasi Estapé, editor de Planeta Cómic, apuntaba a EFE que, aunque se partía de la «incógnita» del cambio de ubicación, finalmente ha sido un «éxito».
«En Planeta estamos contentos con la acogida de las novedades y las firmas de nuestros autores, hemos agotado algunos libros. Se está viendo un cambio generacional, con muchas familias, muchos niños, no sólo de manga de primera lectura sino también otro tipo de cómic infantil y juvenil, de diferentes géneros», remarca Estapé.
Óscar Valiente, director de Norma, una de las casas míticas del cómic español, también ha hecho una «valoración muy positiva», ya que además del buen balance general, sus autores han sido reconocidos con varios de los premios «gordos».
Para Héloïse Guerrier, de la editorial vasca Astiberri, a pesar de que el espacio expositivo se ha reducido casi a la mitad, el nivel de respuesta de los aficionados ha ido «bastante bueno, aunque habrá que esperar a cerrar las cifras de ventas», subraya.
Comic Barcelona ha querido este año promover el protagonismo de la cultura pop asiática con la participación de creadores de Hong Kong, Corea del Sur y Japón, y potentes nombres propios: Pen So, Shintaro Kago o Wooh Nayoung, a los que en el mismo ámbito internacional se ha sumado el veterano dibujante italiano Milo Manara, una de las estrellas del salón.
El número de autores participantes en Comic PRO, área profesional de Comic Barcelona, ha aumentado un 36,1 %, mientras que las entrevistas de portafolios han crecido un 47,5 %, lo que consolida este espacio «como una plataforma clave para la conexión entre talento emergente y la industria», señalan desde la organización.










