Redacción deportes (EFE).- La Copa de África encara la recta final del torneo con unas vibrantes semifinales, en las que Nigeria y Senegal, dos de las grandes potencias del continente, lanzan un órdago muy serio a Marruecos, la anfitriona y gran favorita al título, y a Egipto, el rey histórico de la competición.
Este miércoles, con el Grand Stade de Tánger y el Príncipe Moulay Abdellah de Rabat como escenarios, se definirán las dos selecciones que lucharán por el título el domingo para relevar en el palmarés a Costa de Marfil, campeona en casa hace dos años al superar en la final a la propia Nigeria.
Dos excompañeros en el Liverpool como Sadio Mane y Mohamed Salah entre 2017 y 2022, que junto al brasileño Roberto Firmino formaron un triplete ofensivo temible para los ‘reds’, abanderan la ambición de cada equipo en la primera semifinal entre Senegal y Egipto.
Mané, ahora por tierras saudíes en el día a día, espera liderar de nuevo a los Leones de Teranga ante los Faraones que abandera Salah, sin duda el gran dios del fútbol egipcio y referente ineludible, segundo máximo artillero del torneo con cuatro tantos, uno menos que el marroquí Brahim Díaz. Quiere, además, sacarse la espina de no haber anotado ante el conjunto senegalés en los cinco encuentros en los que se ha enfrentado al mismo.
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Senegal ha transitado con cierta solvencia y un poderío que espera ratificar ante Egipto, que al margen de Salah cuenta con otra gran figura internacional como el delantero del Manchester City Omar Marmoush y con un bloque solidario y pétreo a las órdenes de un ídolo indiscutible del país como Hossam Hassan.
Lo demostró Egipto ante las acometidas de Costa de Marfil en los cuartos de final (3-2) y también, aunque tras una prórroga en los octavos ante la sorprendente Benín (3-1), y Senegal, que se deshizo de Sudán (3-1) y Mali (1-0) mantiene la exigencia.
Los Faraones, campeones en siete ocasiones pero que no ganan la CAN desde 2010, tienen cierto aire de revancha tras perder en los penaltis la final de la edición de Camerún 2021 ante una Senegal que quiere seguir aspirando a su segunda corona continental.
Lo que dice la historia
La historia dice, por otro lado, que el vencedor de un encuentro eliminatorio entre estas dos selecciones ha acabado siempre como campeón, como ocurrió en 2006, donde la suerte sonrió a Egipto, y en esa edición de 2021, donde el triunfador fue el cuadro senegalés.
Acto seguido, en la capital se jugarán su plaza en la lucha final Marruecos y Nigeria en un duelo mayúsculo, un choque de altos vuelos en el que las Súper Águilas Verdes, que se quedaron fuera del Mundial 2026, reclaman el protagonismo perdido ante los grandes favoritos, los Leones del Atlas, cuartos del universo futbolístico en Catar 2022.
El cuadro que dirige el malí Eric Chelle es el que hasta el momento presenta los mejores números, el único que ha ganado todos sus partidos y el máximo goleador con dos figuras como Victor Osimhen y Ademola Lookman como pesadilla para las defensas rivales.
Tanzania, Túnez y Uganda cedieron en la fase de grupos ante Nigeria, que goleó a Mozambique en octavos (4-0) y fue solvente en cuartos ante otra de las aspirantes, Argelia (2-0). Ahora le llega el gran reto. Superar a un equipo tan armado y firme como el de Walid Regragui, que cuenta con el apoyo absoluto de un país que sueña con ver coronarse a su equipo como campeón africano.
Para Marruecos es casi cuestión de estado
Para Marruecos es casi una cuestión de estado. Tiene el mejor equipo de su historia, avalado por el cuarto puesto en el último Mundial y por resultados posteriores de prestigio. No gana la CAN desde 1976 y no pisa una final desde que perdió ante la anfitriona Túnez en 2004.
Es su momento. Cuerpo técnico, jugadores, aficionados y autoridades lo saben. Hasta ahora, salvo en el segundo partido ante Mali (1-1), han cumplido con las expectativas. Ni las lesiones de jugadores importantes como Azzedine Ounahi, los problemas físicos que ha tenido Sofyan Amrabat, el no poder contar con su capitán, Achraf Hakimi, hasta pasada la fase de grupos, han mermado un ápice su rendimiento y ambición.
Al amparo de la inspiración ante el gol del madridista Brahim Díaz, fijo ante las metas rivales en todos los encuentros, de la solvencia bajo los palos de un ilustre como Yassine Bono, de una zaga más que armada, un medio campo sobrio e imaginativo y un ataque completado por Ayoub El Kaabi, que abrió la competición con dos chilenas, Marruecos ansía ejercer con su condición de favorita indiscutible, conocedora de que tendrá que dar su mejor versión ante el reto que le lanza la ambiciosa Nigeria.
Se enfrentarán por sexta vez en la Copa África y por segunda ocasión en semifinales. En 1980 ganaron las Súper Águilas Verdes por 1-0, con gol de Felix Owolabi, camino al primero de sus tres títulos.
Programa de las semifinales
Senegal-Egipto, en Tánger (18.00 CET/17.00 GMT)
Nigeria-Marruecos, en Rabat (21.00 CET/20.00 GMT)