Una de las imágenes recopiladas en un gran archivo sobre el asedio de Sarajevo.

Nedim Hasic |

Sarajevo (EFE).- Dzemil Hodzic pasó un cuarto de siglo buscando una imagen de su hermano, asesinado en 1995 por los francotiradores serbios durante el asedio de Sarajevo. Una espera y una búsqueda a través de la que ha creado un archivo de 50.000 fotografías de la guerra, aportadas por cientos de personas.

Hodzic tenía nueve años cuando empezó el asedio, en abril de 1992. Tres años después, su hermano Amel murió por los disparos de un francotirador cuando jugaba con otros niños cerca de su casa. Tenía 16 años.

Pocos sarajevitas conservan fotos de los tres duros años de guerra. Y para Hodzic se convirtió en una obsesión esa falta de recuerdos, y se lanzó a buscar fotos de su hermano.

La Avenida de los Francotiradores

En 2019 Hodzic lanzó en Facebook y Twitter la página Sniper Alley (Avenida de los Francotiradores), pidiendo a reporteros extranjeros que cubrieron la guerra que le hicieran llegar fotos de los niños en la Sarajevo asediada.

«Mando el mensaje y espero la respuesta. La paciencia es algo que he adoptado durante este proceso», declara Hodzic a EFE desde Qatar, donde vive y trabaja como montador audiovisual.

Una de las imágenes recopiladas en un gran archivo sobre el asedio de Sarajevo.
Una de las imágenes recopiladas en un gran archivo sobre el asedio de Sarajevo. EFE/ Thomas James Hurst

Sniper Alley es el nombre que los informadores dieron a la principal avenida de Sarajevo, a orilla del río Miljacka, sobre la que los francotiradores serbobosnios imponían su terror y la muerte.

Durante los 1.425 días que duró el asedio, el más largo de la historia moderna, los tiradores y la artillería serbobosnia asesinaron a 11.500 personas, entre ellas más de mil niños.

Un gato lo cambia todo

Hodzic esperó meses hasta que el fotógrafo estadounidense Thomas James Hurst le contestó y, tras una comunicación varias veces interrumpida, le mandó un mensaje que cambió todo: «Yo estuve en tu calle».

«No me lo podía creer», recuerda Hodzic sobre cuando empezaron a llegarle imágenes realizadas por Kurst 25 años atrás.

Hodzic empezó a subir las fotos a sus páginas en las redes sociales y, poco a poco, muchos sarajevitas empezaron a mirar y a reconocer en esas imágenes a los niños que fueron durante la guerra.

Tras varios envíos de archivos, Hodzic recibió una que lo cambió todo.

«Me vi a mi mismo con un gato en el brazo. Es un sentimiento que no puedo describir. Dolor, tristeza, alegría, algo como un espasmo, la ira y la felicidad a la vez. Las lágrimas no paraban, no pude controlarme», señala.

La primavera pasada, por fin, Hurst envió la ansiada foto con la que empezó todo.

«Reconocí a mi hermano, mi Amel. Una foto de un grupo de niños en la calle en la que vivíamos (…) Lloré mucho. Fue el momento en el que, de nuevo, tenía vivo a mi hermano», rememora.

La colección virtual

El proyecto virtual de Hodzic se ha convertido en un archivo con 50.000 escenas de la vida en la asediada ciudad, muchas de ellas de niños, enviadas por 286 personas, entre ellos 160 reporteros de guerra.

Las fotografías muestran escenas de niños jugando frente a sus viviendas, de ciudadanos haciendo cola para recoger agua o buscando leña para resistir los helados inviernos de Sarajevo.

En la carrera diaria por la supervivencia durante la guerra, no sólo no había carretes o pilas para las máquinas, sino tampoco tiempo para fotos de cumpleaños, bodas u otras celebraciones.

Por eso, no sólo fotoperiodistas, sino también muchos particulares han contribuido a la colección de Hodzic, rescatando imágenes de álbumes y ficheros privados.

«Muchos han encontrado imágenes de sus hermanos y hermanas, que era mi principal objetivo. Es una misión que no terminará nunca, porque no tiene límite de tiempo», señala el creador de un archivo que sigue aún creciendo con más imágenes y más fotógrafos que participan.

Hodzic afirma que su obsesión por localizar esas fotos es lo que le ha ayudado, como a otros niños de la guerra como él, a encontrar una salida al trauma vivido.