Policías a las afueras del Congreso de los Diputados tras el golpe de estado del 23F. EFE

El CESID recogió que el rey habló con Milans para que no le perjudicara en el juicio

Madrid (EFE).- El CESID dio credibilidad a informaciones de círculos militares y de «ambientes castrenses de la capital» según las cuales el rey se entrevistó confidencialmente con el teniente general Milans del Bosch antes del juicio por el 23F dentro de movimientos para tratar «que la Corona no salga lesionada en el proceso».

Según una nota interior de los servicios de inteligencia de la época fechada el 5 de febrero de 1982, poco antes del inicio de la vista oral el 19 de febrero, sobre «entrevistas de S.M. el Rey con militares implicados en el 23F», don Juan Carlos se habría reunido en secreto con Milans del Bosch -uno de los altos mandos militares condenado por el golpe-.

El documento desclasificado refleja que en esos círculos «se dan por seguras algunas entrevistas confidenciales y sigilosas de S.M. el rey» con algunos de los principales implicados, y se menciona que «alguien muy importante de la Casa Real se ha entrevistado con el general Armada, matizando con él comportamientos de la vista oral del proceso» que iba a comenzar días después.

El CESID dio credibilidad a informaciones de círculos militares y de "ambientes castrenses de la capital" según las cuales el rey se entrevistó confidencialmente con el teniente general Milans del Bosch antes del juicio por el 23F
El CESID dio credibilidad a informaciones de círculos militares y de «ambientes castrenses de la capital» según las cuales el rey se entrevistó confidencialmente con el teniente general Milans del Bosch antes del juicio por el 23F. EFE/Moncloa

No aporta más detalles sobre quién fue quien supuestamente se reunió con Armada, otro de los condenados, pero sí se reseña que Jaime Milans del Bosch, quien contribuyó al golpe tomando con tanques las calles de Valencia, exigió que su entrevista fuera «con la propia persona real, no admitiendo intermediarios ni eslabones inferiores».

«En tales círculos de opinión se ASEGURA que, en efecto, el Rey se ha entrevistado confidencialmente con Milans de Bosch» y se constata que «por encima de todo se pretende que la Corona no salga lesionada del proceso» y que los intentos que pudiera haber «no provengan de los principales procesados» y de «reconocida vocación monárquica».

La nota del Centro Superior de Información de la Defensa (CESID), los antiguos servicios de inteligencia, reafirma que las opiniones no son de «callebajeros» y asegura que alguno incluso está «integrado en el sector militar» y no es un rumor popular sino de parcelas de opinión «cuantitativamente restringidas».

El CESID entró en el Congreso el 23F y supo que la mayoría de guardias fueron «engañados»

Un documento del CESID que describe las actuaciones de Inteligencia durante el 23F, desclasificado este miércoles, narraba que varios de sus miembros penetraron en el Congreso durante el asalto, hablaron con Tejero y otros guardias civiles y conocieron que en su mayoría «habían ido engañados».

‘Actuación del CESID ante la situación provocada por los incidentes en el Congreso’, se titula el informe mecanografiado, sin fechar y con apariencia de haber tenido su redacción poco tiempo después de sucedido el 23F y de haber sido escrito en el seno de la propia agencia de inteligencia.

Figura en el listado de documentos procedentes del CNI y referidos a su organismo precursor, el CESID, entre los papeles que han sido desclasificados por el Gobierno y publicados en la web de la Moncloa.

«Dos directivos del CESID lograron penetrar en el Congreso y hablar con los jefes de los allí encerrados (Tejero, Menéndez, Pardo Zancada)», se expone entre las actuaciones.

Esos cabecillas del asalto a la Cámara Baja y el secuestro de ministros y diputados «explicaron su actitud, que en aquel momento parecía irreductible, y no pusieron ninguna dificultad para la salida posterior del personal del CESID», se añade en el informe.

Además, continúa indicando que «otros miembros del CESID pudieron entrar igualmente en el Congreso y hablar con algunos de los números de la Guardia Civil participantes en la ocupación».

«Se supo enseguida que el núcleo verdaderamente comprometido era una minoría, y el resto habían ido engañados», añade.