Albacete (EFE).- La fiesta rave que se celebra de forma ilegal en el entorno del embalse del Cenajo, entre los términos municipales de Férez y Hellín, en la provincia de Albacete, y que vigilan alrededor de 300 agentes de la Guardia Civil ha llegado a su segundo día sin incidentes.
Fuentes de la Guardia Civil han informado este viernes de que el segundo día de la fiesta rave y la noche han transcurrido «con normalidad y sin incidentes» bajo el control de los en torno a 300 agentes que componen el dispositivo de seguridad desplegado, integrado por efectivos de las Comandancias de Albacete, Murcia, Guadalajara, Toledo, Valencia, Sevilla y Zaragoza.

No obstante, el Instituto Armado ha recordado que «se mantienen, tanto el cerco perimetral sobre la zona para impedir el acceso de vehículos, como el control y la seguridad en las vías de comunicación próximas».
Control de estacionamiento y vehículos
De esta forma, la carretera AB-408 que transcurre entre el cruce de la CM-412 y la CM-3217 se mantiene controlada por el estacionamiento de vehículos en los márgenes, lo que ha obligado a la Guardia Civil a regular la circulación para permitir el paso de vehículos y personas a las localidades cercanas al lugar.
Los primeros movimientos de esta rave se detectaron en la noche de este martes en El Cenajo, pero la Guardia Civil la impidió y se desviaron hacia Tobarra (Albacete) en un gran número de vehículos, muchos de ellos caravanas y furgonetas, procedentes de otros países, como Francia y Dinamarca.
En un primer momento, el Instituto Armado consiguió disolverlos en la madrugada del martes al miércoles en la pedanía de Cordovilla, en la cercana localidad de Tobarra, si bien, finalmente volvieron al pantano del Cenajo, donde comenzaron la fiesta a última hora de este miércoles 31 de diciembre.
Hace justo un año, se organizó otra macrofiesta rave no autorizada en las proximidades del aeropuerto de Ciudad Real, que congregó durante seis días a miles de personas en furgonetas y autocaravanas.