Miles de vitorianos han recibido a Celedón Txiki y a Edurne en el día de las fiestas dedicado a los más pequeños.EFE/David Aguilar

Miles de vitorianos reciben a Celedón Txiki y Edurne que invitan a “pasarlo en grande”

Vitoria, (EFE).- Miles de vitorianos han abarrotado la Plaza de la Virgen Blanca para dar la bienvenida a Celedón Txiki y Edurne que han invitado a “disfrutar y pasarlo en grande” en el día de las fiestas de Vitoria dedicado a los más pequeños.

A las doce del mediodía el txupinazo ha marcado el inicio de la bajada desde la torre de la iglesia de San Miguel de los muñecos de Celedón Txiki y Edurne. Han sobrevolado las cabezas de la multitud de niños y mayores, muchos de ellos con carritos de bebés que les aguardaban en la plaza.

Completado el descenso por el cielo de Vitoria, han iniciado el recorrido inverso ya a pie para llegar apenas unos minutos después a la balconada de San Miguel. Tras saludar a la alcaldesa, Maider Etxerbarria, se han dirigido a las miles de personas reunidas en la plaza de la Virgen Blanca.

En euskera y castellano y agitando los paraguas sobre sus cabezas han lanzado los tradicionales gritos de “Viva Vitoria”, “Viva las fiestas de Vitoria” y “Viva Celedón Txiki y Edurne”.

Los dos personajes, encarnados este año por Iratxe Calvo, de 11 años y de la cuadrilla Siberiarrak, y Amets Busto, de 13 años y de Nekazariak, han animado a tener “un feliz día y pasarlo en grande”.

Todos los niños con derecho a disfrutar

Además, han tenido unas apalabras para los chavales en situación desfavorecida que no tienen la oportunidad de vivir las fiestas: “Todos los niños tienen derecho a disfrutar”, han reivindicado.

Miles de vitorianos han recibido a Celedón txiki y Edurne. EFE/David Aguilar

El primer Celedón Txiki se organizó en 1983 y fue una idea del blusa Joseba Bedia. Aquel año no hubo muñeco, solo un niño. Al año siguiente bajó el primer muñeco de un balcón del Ayuntamiento hasta el bar La Unión.

En 2002 apareció Neska Txiki aunque solo en carne y hueso. Hubo que esperar a 2008 para que cruzara la Plaza de España con muñeco propio. En este escenario se celebró el descenso de los txikis hasta que en 2018 se trasladó a la Virgen Blanca, al igual que su “hermano mayor” Celedón.