Vitoria (EFE).- Euskadi activa el Plan de Emergencia ante la Contaminación marina por el vertido de pellets y tratará de cogerlos en alta mar para minimizar la cantidad que finalmente llegue a la costa.
El origen de este vertido tuvo lugar el 8 de diciembre frente a las costas portuguesas cuando el buque ‘Toconao’, con bandera de Liberia y armador alemán, perdió 26.250 kilos de pellets de plástico. El vertido se extendió después a la costa de Galicia, ha llegado ya el litoral de Asturias y ahora Euskadi se prepara minimizar su impacto.
El Gobierno Vasco, que no espera que los pellets se dejen ver esta semana frente a la costa de Euskadi, ha decidido activar el Plan Especial de Emergencia de Euskadi ante la Contaminación de la Ribera del Mar «Itsasertza». En las próximas horas se convocará a la comisión asesora del plan para estudiar todas las medidas y recursos que puedan desplegarse.
La consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, Arantxa Tapia, ha explicado que el impacto medioambiental del vertido, aunque «importante, no es comparable de ninguna manera con lo que ocurrió con el ‘Prestige'» en 2002 y con la posterior la marea de chapatope que afectó entonces a toda la costa la cornisa cantábrica.

Posible riesgo para la cadena alimentaria
No obstante existe el riesgo de que peces y aves lo confundan con comida, no busquen más alimento por sentirse llenos y mueran de inanición. También hay riesgo de que los pellets se incorporen a la cadena alimentaria, al comer los humanos peces que hayan ingerido ese plástico, que según «datos muy incipientes», tiene un toxicidad «nula o mínima», ha explicado.
El Gobierno Vasco centrará sus esfuerzos en retirar el máximo de pellets posible en alta mar como hizo en su día con el chapapote porque «los expertos dicen que lo ideal es que no llegue a la costa». Por ello, «se trabajará lo máximo en el mar» de la mano, por ejemplo, de Cruz Roja y de los propios arrantzales como ya se hizo en 2002.
Hay tecnología para capturar los pellets en el mar pero es una tarea difícil, ha reconocido Tapia, porque es un material pequeño, con poca densidad y mucha movilidad debido al viento y las mareas, que además puede «llegar a ser semitransparente».
Por ello, «seguramente una parte llegará a la costa». El Gobierno Vasco ya se ha puesto en contacto con las diputaciones de Bizkaia y Gipuzkoa para que en ese momento activen a «todos mecanismos de limpieza» para recoger el plástico lo más rápidamente posible. Para esta tarea se recurrirá también a voluntarios.
Los pellets no llegarán a Euskadi esta semana
La consejera ha querido ser «cauta» con la fecha en la que los pellets se dejarán ver frente al litoral vasco, aunque según los últimos datos del sistema de monitorización del vertido que ha desarrollado el centro tecnológico Azti no se espera que esto ocurra esta semana.
No obstante, esta previsión puede cambiar en función del viento y de las mareas por lo que se hará un seguimiento diario de la marea de pellets, ha añadido la consejera.
Por su parte, la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, ha asegurado que la institución foral destinará los «recursos necesarios» para hacer frente al vertido.
Mendoza ha desvelado que el Consejo de Gobierno foral también ha tratado el asunto este lunes, al tiempo que ha avanzado su intención de colaborar «con el Gobierno Vasco y con el resto de instituciones públicas para evitar que haya afecciones» en la costa y en el medio ambiente de Gipuzkoa.

Gobierno Vasco y diputaciones, en coordinación
«Estamos en contacto, coordinados, y destinaremos los recursos necesarios para hacer frente a este vertido de pellets», ha dicho.
En Bizkaia, el departamento de Medio Natural de la Diputación ha indicado que trabaja en este momento «en coordinación» con el Gobierno Vasco para implantar un dispositivo de limpieza en el caso de los pellets lleguen a las playas.
Dicho departamento ha precisado que el citado dispositivo aún está por articular, por lo que no se pueden difundir los detalles, y ha recordado que la Diputación foral ostenta la competencia de los arenales, no del mar