Rivabellosa (Álava) (EFE).- El presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga, ha acompañado este jueves al lehendakari, Imanol Pradales, a visitar la fábrica de Talgo en Rivabellosa (Álava), donde ha asegurado que la empresa tiene «un futuro espectacular», con tecnología y productos propios.
Tan solo un día después de la firma de la venta de Talgo a un consorcio vasco liderado por Jainaga, en una operación en la que también participan la SEPI y el ejecutivo autonómico, el empresario vizcaíno ha recorrido la fábrica en compañía de presidente del Gobierno Vasco, al que ha agradecido el apoyo en la operación y que le hayan permitido tomar decisiones «con libertad».
Jainaga ha admitido que «el camino hasta llegar aquí ha sido largo, lleno de dificultades».
«Gracias al apoyo de muchos de los que nos acompañan hoy y al espíritu de lucha y una perseverancia sin límites hemos llegado al final del camino», ha añadido.
«Un futuro espectacular»
El empresario vasco ha asegurado que Talgo tiene un futuro espectacular y es «un activo que no se puede perder», ya que cuenta con tecnología y productos propios que «no hay muchas empresas alrededor que la tengan».
En la misma visita, el lehendakari ha expresado su satisfacción por el acuerdo para la adquisición de Talgo y ha afirmado que «hoy es un gran día» porque la empresa «ha vuelto a casa».
«Pero lo importante empieza ahora. Toca ordenar la locomotora, engrasar la maquinaria y recorrer un nuevo camino de crecimiento y prosperidad para Talgo y para Euskadi», ha manifestado el mandatario vasco en su intervención.

Pradales ha destacado que esta operación significa un «paso decisivo para consolidar el empleo y la actividad de una empresa estratégica»! de Euskadi, tras lo que ha anunciado que «no será la última».
Ha expresado la apuesta de su Gobierno por una industria «avanzada y arraigada, como motor de riqueza, bienestar y cohesión social».
«Mucho trabajo de cocina»
El lehendakari ha manifestado su agradecimiento a todas las partes que han posibilitado el acuerdo, «muy en particular a José Jainaga, sin cuya participación e implicación personal no estaríamos hoy aquí», ya que «contar con un socio industrial de garantías era condición ‘sine qua non’ para que esto prosperara».
Ha destacado la dificultad de la operación, que ha precisado de «mucho trabajo de cocina, temple y discreción en momentos críticos», además de «innumerables reuniones y creatividad para dar con las fórmulas adecuadas».
Carlos de Palacio, que sigue como presidente de la firma, ha resaltado la conexión histórica y en múltiples sentidos de la empresa con Álava, «una conexión que permanece y que se reforzará, con multitud de proveedores locales».
«Tenemos por delante un futuro inmediato lleno de retos internacionales, como dar cumplimiento a los pedidos que nos han llegado de Alemania, el mayor y mejor país en materia ferroviaria de Europa. Vamos a demostrar que los trenes más avanzados son también los más competitivos», ha concluido el presidente.
El ministro Hereu valora la operación
También el ministro de Industria, Jordi Hereu, se ha referido a la venta de Talgo este jueves, en su visita previa a la planta de PepsiCo de Etxabarri-Ibiña.
Hereu ha dicho que se trata de «una gran oportunidad» y que se ha hecho un gran esfuerzo «para no perder la tradición industrial de una industria referente, con un ‘know how’ (conocimiento) que se vende en todo el mundo».
«Afianzar esta empresa es un paso fundamental», ha añadido. EFE