Sevilla (EFE).- El elemento desprendido de la estructura de la Giralda, previsiblemente debido a la lluvia y el viento, es una de las jarras de azucenas que coronan las cuatro esquinas de la terraza del campanario desde 1751.
La Giralda abrió sus visitas con normalidad, tras comprobar los técnicos que no existe peligro de desprendimiento de estructuras.

Nada más amanecer se ha realizado una inspección técnica visual del resto de remates de la Giralda por parte de los técnicos responsables de la Catedral, sin detectarse otros defectos aparentes, de modo que se ha decidido abrir con normalidad el monumento que, junto a la Catedral, a la que está anexa, es el más visitado de Sevilla, con 2,3 millones de personas en 2025.
Su construcción se inició en 1176 y se cree que finalizó en torno a 1184, cuando concluyó la obra de una torre de 104.1 metros de altura, incluyendo su remate renacentista, el Giraldillo, que tiene 7.69 metros.
El 29 de diciembre de 1928 fue declarada Monumento Nacional junto a la Catedral, y en 1987 Patrimonio de la Humanidad, junto al Real Alcázar, el Archivo de Indias y la Catedral.
Hasta 2016, la Giralda fue el edificio más alto de la ciudad, pero ese año se inauguró el rascacielos Torre Sevilla, que tiene 180 metros.










