Bilbao (EFE).- Expertos del Departamento vasco de Salud han alertado sobre el aumento «significativo» de prácticas sexuales de riesgo como el ‘chemsex’.
Han apelado a una prevención combinada, con el cribado frecuente de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).
También a la vacunación frente al VIH y la atención al consumo compulsivo o la drogodependencia.
Así lo han planteado el coordinador del Plan del Sida e Infecciones de Transmisión Sexual de Osakidetza, Oskar Ayerdi, y el jefe de Servicio de Adicciones en la Red de Salud Mental de Bizkaia, el psiquiatra Rodrigo Oraá.

Ambos han participado en un coloquio organizado este miércoles en Bilbao sobre el ‘chemsex’, término que deriva de los vocablos ingleses ‘chemical’ y ‘sex’.
Describe la práctica sexual llevada a cabo entre hombres homosexuales, bisexuales y varones que tienen sexo con hombres, cuando implica el uso de drogas psicoactivas.
Estas pueden ser mefedrona, GHB o metanfetamina, y se consumen con el fin de intensificar sensaciones, inhibirse y prolongar el placer durante las relaciones sexuales.
Se trata de un fenómeno que ha aumentado en la última década «de forma significativa», ha detallado Ayerdi.
Ha alertado de que esta práctica conlleva un doble riesgo.
Por un lado, es un «factor más» en el incremento de infecciones de transmisión sexual como sífilis, gonorrea, clamidia o VIH.
Por otro lado, el consumo de drogas genera una «preocupación» añadida respecto a las adicciones.
Los avances farmacológicos producidos en los últimos años han sido «muy positivos», ha afirmado el coordinador del Plan del Sida e ITS.
Pero ha avisado de que pueden «generar una sensación de confort o comodidad» que inducen a «dejar de utilizar otras barreras preventivas, como el uso del preservativo».
Los expertos han subrayado la importancia de conocer la prevalencia de prácticas como el ‘chemsex’ en el entorno, «datos que en estos momentos no disponemos».
Sí se han referido a la encuesta europea EMIS sobre conductas sexuales.
Entre los hombres que habían tenido relaciones sexuales en los últimos 12 meses, el 14,1 % había usado drogas estimulantes para que el sexo fuera más intenso o duradero.
El 7,6 % lo había hecho en las últimas cuatro semanas.
Según la última memoria del Plan del Sida e Infecciones de Transmisión Sexual de Osakidetza, en 2024 la transmisión de ITS como la clamidia, gonorrea o sífilis se duplicó, especialmente entre la población más joven.
Se notificaron 125 nuevos casos de VIH, cifra que se mantiene estancada en los últimos cinco años.
Para 2025 se espera una tendencia similar.
«Además del conocimiento y de la sensibilidad, necesitamos más rodaje, más práctica, y en ello estamos», ha apuntado Oraá.
Abordar fenómenos como el ‘chemsex’ requieren de una «competencia cultural específica», ha asegurado.
Es preciso conocer detalles como «el argot, el tipo de sustancias que se consumen, las vías de consumo, la duración, las interacciones o el contexto».
Reconocimientos ‘Elkar Eginez’
La Dirección de Salud Pública y Adicciones también ha entregado este miércoles, de manos de su director, Guillermo Herrero, los reconocimientos ‘Elkar Eginez’.
La Mejor práctica en materia de adicciones en Euskadi 2024-2026 ha recaído en el Ayutamiento de Bilbao por su proyecto ‘Kerik Gabeko Zorrotza’.
Se trata de una iniciativa que ha logrado ampliar los espacios libres de humo de tabaco en el barrio bilbaíno.

El reconocimiento a la Trayectoria profesional en materia de adicciones de Euskadi 2024/2028 lo ha recibido la asociación Ai Laket Euskadi.
El jurado ha destacado su implicación prolongada desde 2002 en la reducción de riesgos asociados al consumo de drogas en el País Vasco.
Por último, se ha sumado una mención especial al proyecto ‘Jóvenes y Lonjas- Lugares Comunes’ del Ayuntamiento de Portugalete.
Es una experiencia que aborda la reducción de riesgos y la promoción de la salud comunitaria desde un enfoque preventivo y educativo. EFE