Bilbao (EFE).- Miles de médicos vascos se han manifestado este viernes en las tres capitales vascas para exigir un estatuto marco propio para la profesión médica y facultativa.
Han reclamado a las administraciones «poder hablar en primera persona» sobre sus «necesidades» laborales, que difieren con respecto a las de otros profesionales sanitarios.
Convocados por la Asociación de Médicos Unidos por sus Derechos (MUD), los participantes en la marcha de Bilbao han portado pancartas con el lema ‘Euskadi, por un estatuto médico y facultativo propio’.
Han coreado consignas como ‘Derechos laborales como todos los mortales’, ‘Paciente, escucha, esta es tu lucha’, ‘No es vocación, es explotación’, ’24 horas sin parar no se puede trabajar’ o ‘Si la guardia la hago yo, también negocio yo’.
Y también otros lemas en contra de la ministra de Sanidad, Mónica García.
Con estas movilizaciones, concluyen los primeros cinco días del paro indefinido convocado por los sindicatos médicos a nivel nacional, que se prolongarán hasta junio durante una semana al mes.
Entre sus principales reclamaciones se encuentran una clasificación profesional singular y una jornada máxima de 35 horas semanales en horario de mañana en días laborables.
Exigen que todo lo que exceda se considere exceso de jornada, que deberá ser voluntaria y retribuida.

«Discrepancia» en las cifras de seguimiento
En la capital vizcaína, la manifestación ha partido pasadas las 11:00 horas del Sagrado Corazón y ha recorrido la Gran Vía bilbaína hasta la Plaza Bizkaia.
En declaraciones a los medios antes del inicio de la marcha, el médico del servicio de pediatría en el hospital de Basurto y miembro de MUD Javier Fernández ha reconocido que existe una «discrepancia» entre las cifras de seguimiento de la huelga aportadas por Osakidetza y lo que se vive «dentro de los hospitales».
Fernández ha apuntado que, especialmente en atención primaria, hay «compañeros que están queriendo secundar la huelga porque se sienten con la necesidad de participar y no están pudiendo» por los «elevados» servicios mínimos impuestos.
En cualquier caso, ha asegurado que «según van pasando los meses, el seguimiento cada vez es mayor».
Esta primera semana de paros ha supuesto una «toma de contacto» sobre qué ‘feedback’ van a recibir por parte de la administración pública.
Ha recordado que la representatividad del personal médico y facultativo en la mesa de negociación, es «muy escasa».
En ella, tiene «mucho peso» el resto de trabajadores afiliados a los sindicatos mayoritarios del sector sanitario -SATSE-FSES, CC. OO., UGT y CSIF-.
Por ello, ha destacado que la demanda del personal médico y facultativo es, ante todo, «poder hablar en primera persona» sobre sus «necesidades», que son «diferentes» con respecto a las de otros profesionales sanitarios.
«Esas exigencias que asumimos con normalidad y esa excusa de la vocación han llegado un momento en el que ya no vale», ha asegurado.
«Mucha gente está muy quemada de hacer un sobreesfuerzo», ha detallado, al tiempo que ha subrayado que se trata de una protesta «intergeneracional».

Descansos del personal médico
Por otro lado, ha celebrado que el consejero vasco de Salud, Alberto Martínez, haya planteado al Ministerio que lidera Mónica García su disposición a asumir la competencia para decidir las condiciones laborales del personal médico.
«Necesitamos que esa conversación sea real. No vale con pedir al ministerio una transferencia si no hablas con nosotros y nos preguntas qué es lo que necesitamos», ha puntualizado.
Por último, Fernández ha admitido comprender «mejor que nadie» las molestias que la huelga puede estar ocasionando a los pacientes.
Si bien ha precisado que «para poder ser atendido con la máxima calidad posible», el usuario «tiene que entender que los médicos necesitamos trabajar bien», lo cual implica «estar descansado».
«Es uno de los pilares de las reclamaciones y por lo que peleamos, el descanso del sanitario médico tiene que ser una realidad», ha concluido. EFE