Bilbao (EFE).- ‘Decidir aquí el salario mínimo. SMI de 1.500 euros’ es el lema bajo el que la mayoría sindical liderada por las centrales nacionalistas ELA y LAB han llamado el 17 de marzo a la huelga general en Euskadi y Navarra.
La movilización cuenta con el respaldo de Steilas, Hiru y Etxalde.
Los sindicatos CNT, CGT y Solidari han realizado su propia convocatoria de paro general en Navarra -en pos de subidas salariales, reducción de la jornada laboral y adelanto de la edad de jubilación-, al igual que ESK.
La huelga cuenta ya con la adhesión de 1.750 comités de empresa y comités de personal, que se suman a más de un centenar de agentes sociales.
Además, formaciones políticas como EH Bildu, Podemos, Sumar o Geroa Bai respaldan la demanda sindical.
La jornada no cuenta, por contra, con el impulso de Comisiones Obreras y UGT.
Pese a defender también la adaptación del SMI a la realidad socieconómica se muestran partidarios de materializarlo a través de la negociación colectiva y la fijación de salarios mínimos de convenio.
El llamamiento de las centrales nacionalistas se produce tras la negativa de la patronal a aceptar el planteamiento y el rechazo de los parlamentos vasco y navarro a sendas iniciativas legislativas populares.
En el caso del País Vasco, PNV, PSE, PP y Vox votaron en contra la iniciativa argumentando falta de competencias autonómicas para fijar un SMI diferente al estatal.
Confebask
Confebask, que reiteradamente ha rechazado la conformación de una mesa negociadora en el CRL -postura avalada por el TSJPV el pasado mes de febrero-, justifica su decisión en el hecho de ser el SMI una competencia exclusiva del Estado.
Advierte también que pondría «en riesgo la competitividad y la sostenibilidad de las empresas vascas».
Argumenta que el SMI ha subido «desde 2018 un 67 % y cerca de 6.700 euros brutos al año».
Será la primera huelga general que afronte Imanol Pradales como lehendakari y la segunda para María Chivite como presidenta de Navarra, tras el antecedente de la celebrada en enero de 2020, impulsada por los mismos sindicatos bajo el paraguas de la Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria.
Servicios mínimos
El Gobierno vasco ha fijado ya los servicios mínimos.
En el caso del transporte contará con el 30 % de los servicios ordinarios, priorizándose los horarios de entrada y salida de los centros de trabajo, así como los servicios que tengan como destino instalaciones sanitarias.
Los centros hospitalarios tendrán el personal habitual de un festivo y en atención primaria el equivalente a un sábado.
Se garantiza por contra el 100 % en lo relativo a los servicios de emergencias y PAC, así como en lo que respecta a la atención de emergencias y seguridad vial (SOS Deiak y 112).
Bomberos o mantenimiento de carreteras contarán con el personal equivalente al de un festivo.
Las residencias mantendrán la mitad del personal gerocultor que realiza atención directa, al igual que sucederá con el personal de cocina y sanitario.
En el ámbito educativo, los centros de formación no universitaria deberán garantizar el acceso a las instalaciones con un miembro del equipo directivo y un subalterno, al igual que en el caso de las guarderías.
Además, deberá haber un profesor por etapa educativa.
Concentraciones
Los sindicatos han fijado las primeras convocatorias del 17M para las 5.00 horas con los piquetes.
A las 11.00 horas está previsto que diversas columnas de trabajadores partan desde las capitales hacia las manifestaciones principales.
Junto a las movilizaciones en las tres capitales vascas y navarra, previstas todas ellas para las 12.30 horas, también se han convocado manifestaciones en Eibar y Tudela.
Las protestas se repetirán a partir de las 18:00 horas en Bilbao, San Sebastián, Vitoria y Pamplona.
Los convocantes pretenden ofrecer en las calles una respuesta «contundente» a los Gobiernos de Vitoria y Pamplona, así como a las patronales.
Consideran así que se trata de una posibilidad «abierta» que se verá impulsada por la jornada de protesta.