Bárbara Mestanza y Marc Pujolar presentan 'Sucia' en San Sebastián. EFE/Juan Herrero

‘Sucia’, el documental de una víctima de abusos sexuales «no arquetípica»

San Sebastián (EFE).- ‘Sucia’ es el documental de una víctima de abusos sexuales «no arquetípica». La directora y actriz Bárbara Mestanza se ha servido del teatro, la literatura y el cine para abordar el doloroso proceso al que se enfrentó tras sufrir abusos sexuales, desde la propia culpa a la incomprensión de quienes no entendieron por qué no trató de impedirlo y la de aquellos que no ven en ella al prototipo de víctima de violencia sexual.

Mestanza (Barcelona, 1990) vivía en Madrid en 2015 cuando un hombre abusó de ella mientras le estaba dando un masaje. En 2019 verbalizó por primera vez lo que le había ocurrido ante su pareja que, perplejo e incrédulo, le preguntó: «¿Y tú no hiciste nada?».

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Presentación en San Sebastián

A partir de ahí, se volcó en llevar su experiencia al teatro, a la pieza ‘Sucia’ que ella misma escribió, y luego a una novela con el mismo título mientras iba construyendo con imágenes un documental que se estrenó el mes pasado en el Festival de Málaga y que este sábado se proyecta en el 23 Festival de Cine y Derechos Humanos de San Sebastián.

También titulado ‘Sucia’, Mestanza lo ha codirigido junto a Marc Pujolar, que este viernes la ha acompañado en la presentación en rueda de prensa, en la que ha explicado que decidió abordar su trauma mediante el arte para intentar responder a la pregunta de por qué no hizo nada en ese momento.

Bárbara Mestanza y Marc Pujolar en el teatro Victoria Eugenia. EFE/Juan Herrero.

«Cuando a una persona la violan, el abuso empieza ahí, pero no termina ahí. Empieza todo un proceso de sanación que puede pasar por muchas fases. En mi caso, pasé por una época de mucha autodestrucción, de mucho bloqueo y negación para intentar para poder sobrevivir. Lo que yo quería mostrar es la realidad de un cuerpo abusado, que dista mucho de cómo nos lo han contado una y otra vez tanto en la tele como en el cine», ha destacado.

Tanto Mestanza como Pujolar han huido de una «narrativa morbosa» para hablar de una realidad que, en ocasiones, se mostraba «tan bestia» que se vieron obligados a no incluirla en el montaje ante «el riesgo de que la gente no lo creyera».

«Era demasiado irreal siendo muy real», ha asegurado la actriz, que cuando decidió denunciar entró en el largo camino de la justicia al que aún no ha visto el fin porque el agresor ha apelado la condena de prisión que le fue impuesta y se encuentra en libertad.

«Requisito de víctima»

Ella es «consciente» de que «no cumple el requisito de víctima de la misma forma que otras» y de que ser actriz también es un condicionante -en el documental se ve cómo su abogada le recomienda no gesticular tanto cuando declare ante el juez para que no piensen que está interpretando-.

«En mi entorno, yo he vivido muchas dudas. Tengo amigas que, después de ver el documental, me dicen: ‘Creo que he sido injusta contigo’. A veces pensamos que la verdad es suficiente y lo que entiendes como víctima, cuando pasas por un proceso judicial, es que la verdad nunca es suficiente, que tienes que vestirte como víctima, poner un tono de voz, cumplir el arquetipo de víctima para ser creída», lamenta.

Los directores antes de la rueda de prensa. EFE/Juan Herrero

Dice que la situación no es la misma socialmente a hace diez años, pero que existe el peligro de que creamos que las cosas han avanzado y han cambiado mucho, «cuando la realidad es que sigue habiendo mujeres abusadas que aún no se lo han contado a nadie».

Mestanza ha hecho su catarsis durante todo este proceso creativo y cree que seguirá abordando estas cuestiones «hasta que ya no sea necesario», aunque no desde un enfoque autobiográfico tras esta dura experiencia.

«Yo soy como una excusa para hablar de la experiencia de todas. Pero este no es un tema de mujeres, sino que la violencia nos afecta a todos. Saldrán muchos casos de violencia en el ambiente homosexual, pero que empiecen ya a salir porque esto está siendo una brutalidad con todo el tema del ‘chemsex'», ha remarcado.