La madre de Lukas Agirre (c), el joven asesinado el día de Navidad de 2022 en el centro de San Sebastián, participa en una en concentración repulsa por el crimen. EFE/Juan Herrero.

La madre de Lukas Aguirre pide «una condena justa» para los dos acusados del crimen

San Sebastián, 14 may (EFE).- Zuriñe Izko, madre de Lukas Aguirre, el joven que murió acuchillado el día de Navidad de 2022 en San Sebastián, ha reclamado este martes «una condena justa» para los dos acusados del crimen, durante el juicio con jurado que sigue por estos hechos en la Audiencia de Gipuzkoa.

Los hechos sucedieron a la salida de una céntrica discoteca de San Sebastián, en cuyo exterior se produjo un altercado sobre las 6.15 horas en el transcurso del cual Lukas Aguirre, de 24 años, recibió dos heridas de arma blanca, una en el tórax y otra en el cuello, y murió desangrado en el mismo lugar.

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Lukas Aguirre

«Me gustaría que estas dos personas, que hicieron lo que hicieron, cumplan una condena justa y que pudieran deshacerse de esa violencia y ese odio que tienen dentro y que han causado tanto daño a tanta gente, también a ellos mismos y a sus familias», ha dicho Izko en una declaración ante el jurado que ha conmovido a gran parte del público presente.

Visiblemente afectada por la emoción, la madre de Izko ha detallado, en un tono sereno pero desgarrador, cómo la muerte de su hijo conllevó la «destrucción» de su familia que, según ha indicado, se convirtió en «un edificio derruido» que desde aquel día tanto ella como su exmarido y sus otros dos hijos están intentando «reconstruir».

«No sé si algún día volveré a tener una vida plena, pero doy las gracias a todas las personas que me están apoyando». «Todos los días tengo muestras de cariño». «Me cuidan una pasada, me quieren muchísimo y yo también les quiero», ha descrito Izko ante las decenas de personas que la han arropado entre el público de la sala de vistas, donde no han estado presentes los acusados para evitar su confrontación visual.

Condena justa

Tras desvelar que tanto ella como el resto de sus familiares se encuentran en tratamiento psicológico y que incluso su marido tuvo que ser operado del corazón a raíz de la muerte de Lukas, Izko ha descrito a su hijo como una persona que «ha dado y ha recibido mucho amor en su corta vida».

Un momento del juicio por la muerte de Lukas Aguirre. EFE/Javier Etxezarreta

Ha precisado que, tras terminar los estudios, comenzó a trabajar en una empresa y a tener «planes de futuro» porque «sabía muy bien lo que quería» y tenía su novia y unos ahorros. Quería comprar una casa y ser padre. «Para mí fue muy duro heredar de mi hijo», ha dicho esta mujer, quien ha detallado cómo aquella Nochebuena, tras cenar con Lukas y otros familiares en San Sebastián, se despidió de él con un abrazo y dos besos. «Le dije que se lo pasara bien y no le volví a ver», se ha lamentado.

A la mañana siguiente su exmarido le telefoneó para decirle que «algo había pasado». Una patrulla de la Ertzaintza la condujo entonces a la comisaría de San Sebastián en un trayecto «horrible» durante el que empezó a escuchar cosas por la radio de la patrulla y comenzó a pensar que Lukas había sufrido un accidente de tráfico.

Grito desgarrador

«Al llegar, vi fuera mucha gente y amigos de Lukas y alguien me dijo: ¡Le han asesinado! Di el grito más desgarrador que alguien puede dar. Se tuvo que escuchar en todo Donosti». «No podía creer cómo alguien es capaz de hacer algo así», ha señalado entre lágrimas.

Tras esta situación en la que entró en shock, ha recordado cómo vivió la segunda experiencia más dolorosa de su vida cuando, ya en su vivienda, tuvo que dar a sus otros hijos la noticia de la muerte de Lukas. «Nuestras vidas se desmoronaron totalmente», ha subrayado.

Un momento del juicio por la muerte de Lukas Aguirre. EFE/Javier Etxezarreta

En esa tesitura, la familia decidió no decir nada de lo ocurrido a la abuela, de 93 años, porque no querían «matarla en vida» y aún en la actualidad no han comentado con ella nada de lo sucedido.

En la sesión del juicio celebrada este jueves, también han declarado cinco jóvenes que cuando ocurrieron los hechos formaban parte del grupo con el que Lukas Aguirre estaba de fiesta, quienes han descrito los rifirrafes y encontronazos que tuvieron con los acusados en la plaza próxima a la discoteca antes del apuñalamiento.

Navaja de mariposa

Aunque ninguno de estos testigos llegó a presenciar las puñaladas, uno ha afirmado «sin ninguna duda» que en un momento del altercado vio al presunto autor material del crimen con una navaja de mariposa abierta en la mano, que además ha reconocido cuando el arma le ha sido exhibida en el juicio, lo que le ha causado gran impresión.

Ha aclarado además que él mismo agredió a este procesado al verle exhibir la navaja, tras lo que cayó al suelo. Él se apartó entonces unos metros para intentar mediar en otra pelea que se estaba produciendo muy cerca. Poco después escuchó: «¡Lukas, Lukas, está sangrando!» y al girarse ya vio a la víctima tendida «con el cuello abierto».

Otro de estos testigos ha dicho que él también vio al principal acusado con una navaja por lo que alertó al resto gritando: «¡tiene una ‘chaja’!. El juicio se reanudará mañana con declaraciones de más testigos. EFE