Imagen de la sala en la que se celebra el juicio por la muerte del joven Lukas Aguirre, quien falleció tras ser apuñalado en San Sebastián la mañana del día de Navidad de 2022. EFE/Juan Herrero.

El acusado de matar a Lukas Aguirre dice que se autoinculpó por consejo de un ertzaina

San Sebastián, may (EFE).- El principal acusado de matar al joven Lukas Aguirre en San Sebastián el día de Navidad de 2022 ha asegurado este jueves que había consumido una gran cantidad de alcohol y cocaína en las horas previas a los hechos, por lo que apenas tiene recuerdos y que si se autoinculpó fue por consejo de un ertzaina creyendo que le iba a beneficiar.

En una nueva jornada del juicio que se sigue por esta causa en la Audiencia de Gipuzkoa, han declarado en primer lugar el presunto autor material del apuñalamiento que acabó con la vida de Aguirre en el transcurso de una pelea que tuvo lugar en la plaza Okendo de la capital guipuzcoana tras salir de una discoteca.

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La magistrada María José Aguirre (i), preside el juicio por la muerte del joven Lukas Aguirre, quien falleció tras ser apuñalado en San Sebastián la mañana del día de Navidad de 2022.

Este joven, que ahora tiene 27 años, ha explicado que consumía droga desde que era adolescente y que, cuando salió de trabajar la tarde del 24 de diciembre, comenzó a beber, lo que le despertó las ganas de consumir droga y le llevó a comprar 10 gramos de cocaína y uno de ketamina para pasar la Nochebuena.

Ha relatado que, después la cena familiar y unas copas por la Parte Vieja, acabó en la discoteca de la plaza de Okendo, que abandonó hacia las seis de la mañana del día 25 tras haber ingerido una importante cantidad de alcohol y consumido un gran número de rayas de coca junto al otro procesado, considerado cooperador necesario del crimen.

Lukas Aguirre recibió dos puñaladas

El acusado principal ha afirmado que para preparar las rayas de cocaína utilizaron la navaja del amigo, que es el arma supuestamente utilizada para matar a Lukas Aguirre, de 24 años, quien recibió una puñalada en el cuello y otra en el tórax.

El segundo varón ha negado este extremo y ha recalcado que esa navaja no era suya. «Yo no toqué la navaja, no es mía. Pude haber dicho (a un ertzaina) donde se encontraba la navaja, pero no era mía», ha manifestado este joven, que sufre problemas mentales por los que sigue recibiendo medicación en la cárcel y ha dicho no recordar nada de lo sucedido ese día.

Tampoco si prestó una de sus zapatillas al principal acusado después de que este perdiera la suya, que se encontró en la zona con sangre de la víctima durante la inspección ocular que realizó la Erzaintza tras el homicidio.

El juicio por la muerte del joven Lukas Aguirre, quien falleció tras ser apuñalado en San Sebastián la mañana del día de Navidad de 2022, llega a una de sus jornadas más destacadas con la declaración de las tres personas acusadas. EFE/Juan Herrero.

El presunto autor material apenas recuerda nada de la trifulca que se produjo en el exterior de la discoteca, aunque sí que cayó en varias ocasiones al suelo por los golpes que recibió y que lo único que quería era huir del lugar porque tenía miedo.

Una vez que llegó a casa, su madre le dijo lo que había ocurrido porque ya le estaba buscando la Ertzaintza. «Me eché al suelo porque en ese momento no me lo estaba creyendo», ha destacado.

Después en compañía de su madre fue a comisaría y allí le atendió un agente que le enseñó la foto de una cazadora y una sudadera que reconoció como suyas. Posteriormente, llegó una letrada de oficio y él se negó a declarar. «No me creía nada de lo que estaban diciendo, me sentía como en un sueño», ha señalado.

Ertzaina actualmente inhabilitado

El acusado ha relatado que ese agente -un policía, actualmente inhabilitado, tras ser condenado el pasado febrero por un caso de cohecho en el que se le aplicó la atenuante muy cualificada de drogadicción- le instó a que dijera a su madre que llevara a comisaría la droga que guardaba en casa y se la diera a él.

Le aconsejó, además, que confesara porque había un vídeo en el que se le veía cómo, al caer al suelo y «tirar al aire» con la navaja, hería a la víctima, lo que ratificó la abogada de oficio, que le recomendó también autoinculparse.

«Yo no me acordaba de nada, pero si me dice un ertzaina y una abogada que si callaba iba a ser peor… Después de declarar se desentendieron de mí y me enteré de que no era verdad lo del vídeo», ha contado el procesado, convencido de que el policía le iba a ayudar también a quitarse el «marrón» de la droga, ya que se había «ganado» su «confianza» porque había salido con él a fumar fuera de la comisaría varias veces.

El acusado se ha dirigido a la familia de Lukas Aguirre

«No hay un día que no pase que no intente recordar lo que pasó esa noche. Lo siento de corazón, lo siento de verdad. Siento muchísimo los hechos que haya podido cometer», han sido las palabras que el acusado ha dirigido a la familia de Lukas Aguirre al término de su declaración.

La tercera acusada, una joven pareja de un amigo del principal acusado a la que se acusa de encubridora, ha asegurado que ella no presenció los hechos porque en ese momento estaba ya abandonando la plaza, pero que cuando vio como corrían los otros dos procesados, comenzó también a correr por miedo.

Esta tarde continuará la vista con las conclusiones de las partes. El fiscal pide para los varones 22 años de cárcel y las acusaciones particulares, 25.