Bilbao (EFE).- Greenpeace ha considerado que varios proyectos de acuicultura en Euskadi «amenazan el litoral» y ha citado el proyecto de instalar una piscifactoría en terrenos de la central de Lemoiz (Bizkaia) y la granja marina experimental de engorde de atún rojo en jaulas que se desarrolla en aguas de Getaria (Gipuzkoa).
El informe «Destrucción a toda costa» que la organización ecologista ha difundido incluye un apartado referido a Euskadi, en el que critica ambos proyectos e identifica quince puntos críticos en la costa, entre los que destaca el malecón de Zarautz (Gipuzkoa).
Sobre el proyecto Aquacría Basordas, un parque acuícola para la cría y engorde de lenguado en los terrenos de la antigua central nuclear de Lemoiz (Bizkaia), alerta de que la acuicultura industrial intensiva de especies carnívoras introduce «graves desequilibrios» por el vertido de compuestos orgánicos, desinfectantes, bactericidas y antibióticos que contaminan el agua.
Engorde de atún rojo
Sobre el proyecto de las jaulas de engorde de atún rojo en Getaria (Gipuzkoa), avisa de que a diferencia de las instalaciones en el Mediterráneo, de aguas mucho más tranquilas, la dispersión de los desechos orgánicos (heces y restos de comida) será mucho más rápida en este caso.
Además, según señala, los atunes confinados se alimentan de caballa y sardina en grandes cantidades.
En su informe, Greenpeace avisa de que el litoral vasco y su biodiversidad «no sobrevivirán ante el cambio climático sin soluciones naturales y control urbanístico» y plantea «restaurar dunas y marismas como defensas elásticas frente a los temporales».
Alerta de que la biodiversidad marina ya sufre los graves impactos del calentamiento del Cantábrico, que afectan a especies como la merluza, el bocarte, el verdel, el bonito o la anchoa, e identifica quince puntos críticos en la costa vasca frente a los impactos de cambio climático.
Malecón de Zarautz
Entre ellos, destaca el malecón de Zarautz (Gipuzkoa), cuya remodelación ha supuesto un gasto de 1,5 millones de euros, según refleja.
Para Greenpeace, el malecón de Zarautz es uno de los paseos costeros con mayor nivel de riesgo estructural ya que «bloquea la dinámica de sedimentación natural, provocando la pérdida sistemática de arena y aumentando el impacto de los temporales en el casco urbano».
La organización considera que en este caso se ha optado por «continuar con el hormigón en un arenal que podría perder hasta el 30 % de su superficie en 2050».
Según indica, «cuando las olas golpean un muro de hormigón, la energía no se absorbe; rebota con fuerza llevándose más arena y socavando las bases del muro», por lo que «no es un ejemplo ni de solución definitiva ni de adaptación de las playas a los impactos cada vez más severos del cambio climático».
Debido este impacto, el informe evidencia que los costes de reparación en la costa vasca han supuesto en total 4 millones de euros, entre otros sitios, en el río Estepona en Bakio (Bizkaia), la playa de Itzurun en Zumaia (Gipuzkoa), el paseo marítimo de Gorliz (Bizkaia), la playa de Atxabiribil en Sopela (Bizkaia) y la playa de Ondarreta en San Sebastián.
Buenas noticias
Greepeace también recoge «algunas buenas noticias», la mejor de ellas «la retirada del proyecto del segundo Museo Guggenheim Urdaibai (en Murueta) por su impacto sobre marismas protegidas».
También ve positiva la paralización de licencias de pesca profesional para la angula gracias a los informes que indican que la especie se encuentra en peligro crítico. EFE










