Vitoria (EFE).- Miles de vitorianos han vuelto a abarrotar la Plaza de la Virgen Blanca para dar la bienvenida a Celedón Txiki y Edurne.
Los niños han invitado a «saltar, bailar y pasarlo en grande» en el día de las fiestas de Vitoria dedicado a los más pequeños.
A las doce del mediodía el txupinazo ha marcado el inicio de la bajada de los muñecos de Celedón Txiki y Edurne desde la torre de la iglesia de San Miguel.
Las figuras han sobrevolado las cabezas de la multitud de niños y mayores.
Han aguantado estoicamente bajo un sol de justicia y una temperatura cercana a los 30 ºC.
Celedón txiki y Edurne: todos los niños tenemos derecho a disfrutar
Completado el descenso por el cielo de Vitoria, Haizea Lauzurica, neska de 12 años de la cuadrilla Bereziak, y Ekain González, blusa de 12 años de Los Desiguales, encarnados ya en Edurne y Celedón Txiki, han hecho el recorrido inverso y en apenas unos minutos han salvado la distancia entre la parte baja la plaza de la Virgen Blanca y la Balconada de San Miguel.

El camino de regreso ha sido mucho más ordenado y limpio que el recorrido que tuvo que superar el pasado martes Iñaki Kerejazu, el Celedón senior, en el inicio de las fiestas de La Blanca.
De hecho y a diferencia de este, Haizea y Ekain han llegado su destino con los trajes impecables.
En la balconada les ha recibido la alcaldesa de la ciudad, Maider Etxebarria, y la concejala de Fiestas, Sonia Díaz de Corcuera, que les han colocado el pañuelo festivo.
Después Celedón Txiki y Edurne se han dirigido a las miles de personas reunidas en la Virgen Blanca y agitando los paraguas sobre sus cabezas han lanzado los tradicionales gritos de «Viva Vitoria», «Viva las fiestas de Vitoria» y «Viva Celedón Txiki y Edurne».
Además, han animado a «saltar, bailar y pasarlo en grande».
Han tenido unas palabras de recuerdo para los niños que no tienen un vida fácil y no pueden disfrutar de las fiestas. «
Todos los niños tenemos derecho a disfrutar de este día y de todos los días del año», han señalado.
El primer Celedón Txiki se organizó en 1983 y fue una idea del blusa Joseba Bedia.
Aquel año no hubo muñeco, solo un niño.
Al año siguiente bajó el primer muñeco de un balcón del Ayuntamiento hasta el bar La Unión.
En 2002 apareció Neska Txiki aunque solo en carne y hueso.
Hubo que esperar a 2008 para que cruzara la Plaza de España con muñeco propio.
En la plaza de la Virgen Blanca, como Celedón
En este escenario se celebró el descenso de los txikis hasta que en 2018 se trasladó a la Virgen Blanca, al igual que su «hermano mayor» Celedón.
Este viernes buena parte de la programación festiva está dedicada a los txikis, que también han hecho su ofrenda floral en la hornacina de la patrona, la Virgen Blanca, a la que han honrado con el tradicional aurresku.
La comparsa de gigantes y cabezudos ha tenido más compañía que en días pasados y el espacio de aventura del parque de Arriaga ha seguido haciendo las delicias de los niños. EFE








