Bilbao, (EFE).- El Museo Bellas Artes de Bilbao reabrirá el próximo 6 de octubre con un recorrido que abarca cerca de mil obras, 150 de ellas de nueva incorporación, en el que mujeres artistas -de la renacentista Sofonisba Anguissola a la contemporánea Idoia Montón-, reescriben el diálogo del nuevo espacio desde su centro.
Tras una ampliación de 6.000 metros cuadrados, el montaje titulado ‘Bildu(e)mak’ suma, en la mayoría de las salas, la obra de una artista que converge con las piezas históricas expuestas a su lado, según ha podido comprobar EFE en un recorrido por el recinto este viernes.
Unas son creadoras actuales, como Lorea Alfaro, cuya fotografía abre el recorrido junto a una estatua de la Grecia arcaica, piezas de cerámica del siglo IV a.C. y obras del románico.
También Remedios Varo, pintora afín al surrealismo mágico y escritora perteneciente a la generación del 27, o Idoia Montón, en la que cierra el recorrido con el arte de los años noventa.
Otras son pintoras del propio periodo cuya obra se recupera, como la italiana Sofonisba Anguissola -situada entre El Greco y Luis de Morales-, o la francesa Rosa Bonheur en la sala dedicada a los realismos del siglo XIX.
Donaciones, depósitos y legados
Ese giro se extiende, según el museo, a la consideración de las donaciones, depósitos y legados que forman «la base social de la colección».
Por ejemplo, las donaciones Ordóñez-Falcón, Begoña María Azkue o Roberto Sáenz de Gorbea, y los depósitos de obras de Max Ernst y de la colección Arango.
Entre las cerca de mil piezas expuestas figuran unas 150 de nueva incorporación, obras que en buena parte no se habían mostrado nunca en las salas del museo, según ha explicado su director, Miguel Zugaza.
A ellas se suman últimas adquisiciones, con obras de Cornelis Van der Voort, Federico de Madrazo, Paul César Helleu o Olga Sacharoff.
La reapertura coincide con el 118 aniversario del museo y estrena un recorrido de 43 salas repartido en dos grandes secuencias.
En el edificio antiguo, la cronología llega hasta las primeras décadas del siglo XX, mientras que en el moderno el relato alcanza nuestros días.

El color marca la secuencia
Zugaza ha detallado que el montaje utiliza el color para marcar esa secuencia: rosa hasta el Renacimiento, verde del manierismo al Barroco, azul para la modernidad y gris para el arte posterior.
La vicelehendakari y consejera de Cultura Ibone Bengoetxea ha subrayado que un museo como este no es solo un lugar donde se conserva el arte, sino «un lugar donde una sociedad conserva su memoria».
Bengoetxea ha sostenido, además, que el patrimonio «no es solo lo que recibimos o lo que guardamos», sino «la responsabilidad que asumimos» al recibirlo.
Por parte de Iberdrola, patrocinadora del proyecto, el responsable de su colección de arte Rafael Orbegozo ha destacado que «los fondos del museo son extraordinarios» y ha apuntado la posibilidad de una futura muestra conjunta con el Museo Guggenheim que permita profundizar en el arte contemporáneo.
Con la reapertura, el museo pondrá en marcha además una herramienta digital que permitirá consultar desde el teléfono móvil, mediante códigos QR, los contenidos sobre las obras alojados en su plataforma en línea.










