San Sebastián (EFE).- Una manifestación recorrerá este sábado las principales calles de Hondarribia (Gipuzkoa) en memoria de Babacar Welle, el ciudadano senegalés que falleció el pasado lunes en esta localidad guipuzcoana, disparado por un policía municipal mientras intentaba agredir con un cuchillo a una agente de la Ertzaintza.
manifestación en Hondarribia
Esta será la segunda manifestación convocada en la localidad tras la muerte de Welle, después de la marcha que el pasado martes recorrió la población para pedir «justicia» para el fallecido.

Según ha informado a EFE Guede Taye, amigo de Babacar, la manifestación del próximo sábado está organizada por una asociación senegalesa local a las 17.00 horas, con inicio frente a las instalaciones de la comisaría de la Guardia Municipal de Hondarribia y final en la calle San Pedro.
Babacar Welle
La convocatoria de esta nueva manifestación responde al hecho de que gran parte de los ciudadanos senegaleses residentes en la población trabajan en el sector de la pesca y no pudieron tomar parte en la del martes porque se encontraban embarcados.
Taye ha explicado además que el citado colectivo senegalés tiene previsto hacerse cargo de los gastos de repatriación del cadáver de su compatriota, ya que desde hace años los miembros de esta asociación aportan una cuota de cinco euros mensuales para cubrir imprevistos de este tipo.
Apoyo económico
Ha aclarado también que, en el caso de que los fondos existentes en la asociación no fueran suficientes, sus integrantes pretenden recurrir a otros colectivos senegaleses de ciudades como Madrid, Barcelona y Sevilla para solicitarles apoyo económico, sin que por el momento se haya planteado la posibilidad de hacer una colecta popular.
No ha avanzado la posible fecha de la repatriación del cadáver, de cuyos trámites burocráticos, según ha desvelado, se está encargando el consulado de Senegal. No obstante, ha aclarado que podría demorarse más de una semana por la dificultad que conllevan este tipo de gestiones.

Welle, de 46 años y que padecía problemas mentales, murió tras ser disparado por un guardia municipal mientras intentaba agredir con un cuchillo a una agente de la Ertzaintza tras haber amenazado previamente con el arma blanca a varias personas en un establecimiento hostelero.
Arma reglamentaria
Después del incidente, el agente implicado fue apartado del servicio y su arma reglamentaria le fue retirada, si bien fuentes sindicales precisaron que estas decisiones no tuvieron un carácter «disciplinario» sino que se trata del procedimiento habitual en este tipo de situaciones.
Ahora, estas fuentes han desvelado además que en su declaración ante la Ertzaintza el agente implicado aseguró que «abrió fuego cuando vio peligrar la vida de su compañera», una ertzaina que también tomaba parte en el operativo.
Han concretado también que los testigos interpelados por la Policía Vasca han declarado que cuando se produjeron los hechos escucharon «tres detonaciones». EFE







