Bilbao (EFE).- El Museo de Bellas Artes de Bilbao estrena su espacio ‘Gabinete’ con una muestra antológica dedicada al dibujante guipuzcoano Rafael Ruiz Balerdi (1934-1992).
La exposición es una síntesis de su prolífica obra, la mayor parte sobre papel.
Así, la presentación de la exposición ‘Balerdi. La línea infinita’ supone el último evento del museo bilbaíno dentro de la celebración de su reapertura e inauguración.
La ampliación diseñada por Norman Foster ha generación gran expectación y ha superado los 5.000 visitantes.
Grabados, dibujos y fotografías
El espacio expositivo ‘Gabinete’, de unos 200 metros cuadrados en la segunda planta del nuevo edificio, está especialmente diseñado para acoger grabados, dibujos y fotografías.
Ha permitido «sacar de los baúles piezas de arte más sutil» que antes «no tenían hueco entre tanta escultura y grandes óleos», ha valorado Guillermo Barandiarán, presidente de la de la Fundación Gondra Barandiarán.
Según ha expresado el director del Bellas Artes, Miguel Zugaza, ese espacio «es muy valioso, es una de las perlas del museo».
Está pensado para que «actúe como el ventrículo izquierdo que bombea sangre oxigenada» a todo el museo.

La muestra de Balerdi acoge 72 obras, se centra en la faceta de dibujante del artista y que resume su evolución creativa durante más de medio siglo de una amplia producción.
«Es como una brisa dentro del huracán» de obras que contienen los fondos del museo sobre el autor, ha destacado Zugaza.
Ha valorado la abultada donación de piezas de la familia del artista al Bellas Artes.
Este museo tiene en propiedad 2.424 de sus obras, junto a otras 1.800 en depósito.
Centro de referencia
Así, es «el centro de referencia para el estudio de la obra» de Balerdi, ha informado el comisario de la exposición, Mikel Lertxundi.
Para resumir la trayectoria del Balerdi tuvo que consultar, ha destacado, más de 5.000 dibujos.
La exposición comienza con piezas de los años 50 y la abstracción geométrica, a la que Balerdi llega representando sillas, desde el cubismo y que después descompone hasta convertirlas en otra cosa.
Continúa con la extracción lírica y ya en los años 60 al informalismo, movimientos asimilados de su paso por París, así como exhibe dibujos con arquitecturas esquemáticas, muy próximas a la obra de Eduardo Chillida.
También se pueden ver sus experiencias en el ámbito cinematográfico, con varias acuarelas que fueron el origen de una primera película fallida.
Balerdi tiene además dibujos esquemáticos en los que reinterpreta obras de maestros como Velázquez y hace variantes de «Las Meninas». EFE









