Zelenski: la bandera ucraniana ondea donde Rusia celebró sus pseudoreferendos

Leópolis (Ucrania) (EFE).- El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo que la bandera de su país ya ondea en muchos lugares del Donbás, donde Rusia celebró referendos de anexión que él calificó de «farsa».

Un vehículo militar ruso quemado en Donetsk, Ucrania
Un vehículo militar ruso quemado cerca de una iglesia ortodoxa, en la región de Donetsk, Ucrania. EFE/EPA/Oleg Petrasyuk

«Rusia escenificó una farsa en el Donbás. Una farsa absoluta que quería presentar como referendos», dijo Zelenski en su habitual alocución nocturna.

«Montaron un número, recorrieron las casas con ametralladoras, repartieron pedazos de papel y los propagandistas hacían películas con las zonas ocupadas. Y ahora la bandera ucraniana ondea allí», agregó.

Según Zelenski, durante esta semana han aumentado las banderas ucranianas en el Donbás y «la semana próxima habrá aún más».

El presidente de Ucrania se refirió concretamente a la ciudad de Liman, en la región de Donetsk, donde ya han entrado tropas ucranianas.

Soldado de Ucrania en Donetsk
Un militar ucraniano sobre un puente dañado en la ciudad de Sviatohirsk, Donetsk. EFE/EPA/Oleg Petrasyuk

«La bandera ucraniana ya ondea en Liman, en la región de Donetsk y se va a quedar allí. No hay huellas de los referendos en ese lugar», aseguró.

Zelenski dijo que Ucrania volverá a recuperar todo su territorio, incluyendo la península de Crimea, anexionada por Rusia en 2014.
«Ucrania recuperara lo que le pertenece, en el este y en el sur. Lo que trata de ser anexionado ahora y también Crimea que fue anexionada en 2014. Nuestra bandera también estará allí», afirmó.

El papa pide a Putin parar la guerra y alerta del riesgo nuclear

El papa Francisco se dirigió hoy públicamente al presidente de Rusia, Vladímir Putin, para que detenga la «espiral de violencia y muerte» en Ucrania y expresó su preocupación por el riesgo de una escalada nuclear en el planeta.

«Mi llamamiento se dirige sobre todo al presidente de la Federación Rusa, suplicándole detener, también por amor a su pueblo, esta espiral de violencia y de muerte», dijo Francisco, dirigiéndose por primera vez en público a Putin, pero sin citar su nombre.

El pontífice sustituyó la catequesis del Ángelus con esta reflexión en la que llamó al mundo a recurrir a «instrumentos diplomáticos» para frenar este «grave, devastador y amenazador» conflicto y animó al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a «estar abierto a serias propuestas de paz».

Francisco, asomado a la ventana del Palacio Apostólico, confesó el «profundo dolor» que le causan «los ríos de sangre y lágrimas versados estos meses», «las miles de víctimas, en particular de niños» y «las tantas destrucciones que han dejado sin casa a muchas personas y familias y amenazan con el frío y el hambre a vastos territorios».

«¿Y qué decir del hecho que la humanidad se encuentre nuevamente delante de la amenaza atómica? Es absurdo. ¿Qué más debe suceder? ¿Cuánta sangre debe aún correr para que comprendamos que la guerra no es nunca la solución, sino solo destrucción?», cuestionó.

El papa en el Angelus desde
El papa Francisco en el Ángelus, hoy desde la Plaza del Vaticano. EFE/EPA/Vatican Media

El papa exigió que se llegue «inmediatamente a un alto el fuego», que «que callen las armas y se busquen las condiciones para empezar negociaciones capaces de llevar a soluciones no impuestas con la fuerza, sino concordadas, justas y estables».

Estas, indicó, «deberán ser fundadas en el respeto del sacrosanto valor de la vida humana, de la soberanía y la integridad territorial de todo país, así como en los derechos de las minorías y sus legítimas preocupaciones».

Asimismo, deploró vivamente «la grave situación creada en los últimos días con nuevas acciones contrarias a los principios del derecho internacional», como la anexión rusa de cuatro regiones ucranianas, que Francisco no especificó.

Estas acciones, a su parecer, «aumentan el riesgo de una escalada nuclear hasta hacer temer consecuencias incontrolables y catastróficas a nivel mundial».

Su llamamiento, además de ir dirigido a Putin y Zelenski, también fue para «todos los protagonistas de la vida internacional» para que «hagan todo lo posible para poner fin a la guerra en curso sin dejarse arrastrar en peligrosas escaladas y para promover y apoyar iniciativas de diálogo».

«Por favor, hagamos respirar a las jóvenes generaciones el sano aire de la paz, no la contaminada de la guerra, que es una locura. Tras siete meses de hostilidades, que se recurra a todos los instrumentos diplomáticos, también a los hasta ahora eventualmente no usados, para hacer que termine esta enorme tragedia», terminó.

Francisco se ha mostrado en todo momento preocupado por la guerra en Ucrania, llegando a valorar un viaje a ese país, y en esta ocasión decidió dedicar todo el Ángelus a reflexionar sobre el problema, algo que ocurre rara vez, la última en 2013 para pedir la paz en Siria.

Ministro alemán dice que Alemania «está en guerra» con Putin

El ministro alemán de Sanidad, Karl Lauterbach, se apartó de la línea del Gobierno del canciller Olaf Scholz al decir que Alemania «está en guerra» con Vladímir Putin, para rechazar una propuesta de garantizarle a Rusia que Ucrania no entrará en la OTAN.

Lauterbach reaccionó a una idea del filósofo Richard David Precht, partidario de una solución negociada, que dijo que Alemania debía hacer una alianza con otros países y ofrecerle garantías a Putin de que se rechazará la solicitud de Kiev de ingreso a la OTAN.

«Honestamente, ¿que se gana con arrodillarse ante Putin? Estamos en guerra con Putin y no somos sus psicoterapeutas», dijo Lauternbach en su cuenta de Twitter comentando la propuesta de Precht.

«Hay que perseguir consecuentemente la victoria en forma de una liberación de Ucrania. Si eso es algo que soporte o no la psique de Putin da igual», agregó.

Edición web: Rocío Casas