Oviedo (EFE).- Los médicos asturianos han llevado este jueves su protesta, iniciada el pasado lunes con una huelga de una semana de duración que se repetirá mensualmente hasta junio a nivel nacional, a las calles del centro de Oviedo por las que se han manifestado por una parte los facultativos adscritos a la Plataforma mientras el SIMPA, convocante en Asturias del paro, se concentraba en la plaza de la Escandalera.
La manifestación, a la que se han sumado dos centenares de personas, ha discurrido entre la sede de la Delegación del Gobierno en Asturias, en la plaza de España, y el mismo espacio urbano en el que posteriormente se han celebrado la concentración convocada por el SIMPA y a lo largo del recorrido se han coreado consignas como «paciente maltratado, médico cansado» o «nuestro descanso vuestra seguridad».
Los miembros de la Plataforma, que ya mostraron su rechazo al acuerdo entre el Gobierno y el SIMPA que puso fin a la huelga en la sanidad pública a nivel autonómico, se han detenido algunos minutos ante la sede de la Presidencia del Gobierno asturiano para exigir su apoyo a las reivindicaciones de los médicos.
Este colectivo, que exige la flexibilización de las guardias y mejoras retributivas al margen de la mejora que supuso en el ámbito autonómico el acuerdo que permitió flexibilizar la compatibilización del trabajo en la sanidad pública y la privada, ha avanzado además que baraja constituirse en sindicato a nivel regional alternativo al SIMPA para tener así de la capacidad para convocar huelgas de la que hasta ahora carecen.
Huelga nacional
Ambas movilizaciones se han llevado a cabo durante la cuarta jornada de paro a la que estaban convocados unos 4.000 médicos en Asturias en la que el Servicio de Salud ha cifrado el seguimiento en un 7,2 por ciento mientras que según el sindicato convocante la huelga la han secundado el 57 por ciento de los facultativos no incluidos en los servicios mínimos, el 72 por ciento en el hospital de Cabueñes y el 58 por ciento en el San Agustín.
Según el SIMPA, en el caso de la Atención Primaria al paro se han sumado el 32 por ciento de los médicos y la movilización ha obligado a suspender 32 intervenciones quirúrgicas y 170 consultas en la sanidad asturiana.
Como cierre de esta cuarta jornada de huelga, el sindicato convocante ha hecho público un manifiesto en el que asegura que los médicos están cansados de no ser escuchados, de que decidan por ellos y de que el sistema se sostenga sobre su esfuerzo, su conciliación y su salud tras haber dedicado más de una década a formarse.
Pese a ello, afirman, siguen sin tener un estatuto propio que reconozca lo que son y lo que hacen después de que «otros» hayan negociado su futuro sin contar con ellos hayan firmado un texto que ignora sus demandas, en alusión al estatuto marco acordado entre el Ministerio de Sanidad con los sindicatos SATSE-FSES, CCOO, UGT y CSIF -sindicatos del ámbito de negociación- tendrá que ser sometido a la correspondiente tramitación parlamentaria.
«Es mentira que lo que pedimos hundirá ningún sistema», añade el manifiesto que incide en que éste no se puede sostener «sobre profesionales agotados, frustrados y tratados como si fueran desechables», a la vez que asegura que la lucha que mantienen ni es contra los pacientes ni supone pedir privilegios sino justicia laboral y dignidad.
Las organizaciones convocantes de la huelga reclaman un documento propio para la profesión médica independiente del resto del personal del Sistema de Salud que recoja las particularidades de su profesión así como una jornada máxima de 35 horas semanales en horario de mañana en días laborables, y que todo lo que exceda se considera exceso de jornada, que deberá ser voluntaria y retribuida. EFE