Oviedo (EFE).- El Ayuntamiento de Oviedo y el Fondo para la Protección de la Fauna Salvaje (Fapas) analizarán durante un año, mediante técnicas de muestreo y cámaras fotográficas, las poblaciones de osos y lobos que se mueven por el concejo, en un estudio que busca obtener datos científicos sobre estas dos especies.
El estudio pretende determinar cuántos ejemplares hay, si están integrados en grupos familiares, cuánto tiempo permanecen en el territorio, el área de dispersión, el tipo de alimentación y la identificación genética, según han informado este lunes autoridades municipales y miembros del Fapas.
Para ello, se utilizará la base de datos de la organización conservacionista como punto de partida y en una segunda fase se realizará el trabajo de campo mediante recorridos, análisis de huellas y deposiciones y el uso de cámaras fotográficas que transmitirán las imágenes en tiempo real.
El Ayuntamiento ha detectado una “preocupación” en la zona rural por recientes ataques de la fauna salvaje al ganado, por lo que busca obtener datos reales que permitan arrojar luz sobre una realidad sobre la que existe “desinformación y oscurantismo”, ha afirmado el concejal de Medio Rural Daniel Tarrio, en la presentación del estudio.
La bióloga Andrea Prendes ha atribuido la presencia «muy cercana» de fauna salvaje a la ciudad de Oviedo a la proximidad de la Sierrra del Aramo, una zona de amplia biodiversidad.
La presencia de lobos y osos en el concejo de Oviedo corresponde principalmente a ejemplares itinerantes que residen en municipios colindantes y entran y salen de forma esporádica en busca de alimento, ha indicado el director de Fapas, Roberto Hartasánchez.
La organización ecologista ha detectado la presencia de una osa reproductora en Santo Adriano, en el límite con Oviedo, que podría incursionar con sus crías en Oviedo.
Hartasánchez ha dicho que el concejo de Oviedo está en una situación “privilegiada” para la fauna salvaje, por su ubicación a los pies de la Sierra del Aramo, y ha destacado que “si estuviera en Alemania sería un parque nacional”.
El director del Fapas ha dicho que la única especie silvestre de Asturias que no está presente en Oviedo es el urogallo y que el lobo tiene presencia en esta zona desde hace “medio millón de años”.
El estudio, que comenzará en los próximos días, será coordinado por los biólogos Andrea Prendes, del Ayuntamiento, y Lucas Alonso, del Fapas, con la participación del concejal Daniel Tarrio.
Un número no determinado de cámaras fotográficas se instalarán en las zonas próximas al Aramo y al límite con Grado, en Caces y en el Valle del río Trubia, donde se prevé la presencia de ejemplares. EFE