Oviedo (EFE).- El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha reivindicado este jueves la aplicación de subidas salariales para los trabajadores en un momento en que «el incremento de los precios parece inevitable» producto del conflicto en Oriente Medio.
Así se ha pronunciado el dirigente sindical en declaraciones a los periodistas en Oviedo, donde CCOO reúne hoy a más de 300 delegados para abordar la situación socioeconómica y empresarial del Principado.
Sordo ha reiterado que la propuesta de su organización pasa por incrementos salariales de hasta el 7 por ciento para este año y los dos próximos ejercicios, una reivindicación que tenía «todo el sentido del mundo» hace unos meses cuando fue planteada y que ahora «todavía lo tiene más» ante los posibles efectos sobre los precios por la guerra en Oriente Medio.
«Lo estamos viendo con la subida de los carburantes, pero si esto no termina, es más que seguro que en las próximas semanas el incremento del IPC y de los precios se va a se va a extender al conjunto de la cesta de la compra. Por tanto, es necesaria una mejora de los salarios de los trabajadores», ha advertido en este sentido.
El secretario general de CCOO ha rechazado que, «como ocurrió después de la guerra de Ucrania», el coste del incremento de precios se distribuya de una forma «tan desigual y tan injusta».
En este punto, ha señalado que, entonces, la subida de los sueldos estuvo «muy por debajo de la subida de los precios» y, en cambio, las empresas «mantuvieron o, incluso, mejoraron sus márgenes empresariales».
Registro horario
Por otro lado, Sordo ha vuelto a expresar su «profundo desacuerdo» con el dictamen emitido por el Consejo de Estado sobre el proyecto de real decreto de registro de jornada, pactado entre el Gobierno y las organizaciones sindicales.
En su opinión, no es «ni medio normal» que el Consejo de Estado «argumente que hay un ataque a la protección de datos por utilizar herramientas digitales para poder hacer un seguimiento del control horario».
Sordo ha recalcado que «no puede ser que en España se siga contemporizando con el fraude sistemático» en las horas extras que existe y que hace que «las empresas se ahorren 3.400 millones de euros al año» y que haya «140 millones de horas extras» que ni se pagan ni se cotizan, ha indicado.
Ante esta situación, ha indicado, deben ponerse encima de la mesa «todas las medidas de control del tiempo de trabajo» que incluye el decreto.
«Tenemos un enorme disgusto y le decimos al Gobierno que tiene que continuar con la tramitación del decreto, pese al dictamen del Consejo de Estado», ha dicho tras insistir que este órgano «no puede pretender instituirse en una especie de cámara legislativa ‘ad hoc’ para descafeinar» las medidas que el Ejecutivo pacta con los sindicatos. EFE