Avilés (EFE).- El fotógrafo y teórico de la imagen Joan Fontcuberta ha afirmado que la aplicación de la Inteligencia Artificial (IA) a su trabajo es una ventaja porque ahorra un tiempo y una energía que «se puede invertir en creatividad, en pensar, en reflexionar y en gestionar el sentido de las imágenes», ya que «no es necesario pasar tanto tiempo en la fabricación».
El artista visual, que este viernes ha inaugurado en la Plaza del Centro Niemeyer de Avilés una muestra titulada ‘Corales. Lo que Darwin pasó por alto’, muy apoyada en la IA, ha dicho que lo que el avance de la tecnología digital hace es «muy aleccionador porque nos hace más maduros» y «nos está alfabetizando respecto a la imagen».
Tras veinte años trabajando con la IA, ha considerado que, en el fondo, lo que está haciendo esta tecnología con la fotografía es retirarnos la venda de los ojos porque «antes éramos muy crédulos con las imágenes».
No obstante, Fontcuberta ha reconocido en una entrevista con EFE que «es verdad que la IA es alarmante porque nos deja en una sensación de incertidumbre», pero eso a la vez «provoca sospecha y duda», algo que es «el motor del conocimiento racional».
Fontcuberta es el único artista español galardonado con el Premio Internacional de la Fundación Hasselblad, el galardón más prestigioso del mundo en el ámbito de la fotografía, considerado habitualmente como el ‘Premio Nobel’ del octavo arte.
Inventario de corales raros y singulares
La exposición que presenta en Avilés es un inventario de algunos de los corales más raros, singulares y hasta ahora poco conocidos con el que Fontcuberta hace una reflexión sobre las investigaciones de Charles Darwin para desarrollar su Teoríade la Evolución.
Durante la expedición a bordo del Beagle, Charles Darwin recaló en las Islas Galápagos y en las Islas Coco, donde empezó a interesarse por los corales y muchos expertos sitúan en esas precoces observaciones el embrión de lo que luego sería la Teoría de la Evolución.
Concluida la travesía, el primer libro que Darwin publicó fue un estudio sobre la formación de los arrecifes coralinos en 1844.
Joan Fontcuberta interpreta su exposición «más bien como una parodia que juega especulativamente con la idea de qué hubiese hecho Darwin si en lugar de pasar tres semanas en las Islas Galápagos, se hubiese pasado varios meses o varios años estudiando los corales».

El autor de ‘El origen de las especies’ formula la Teoría de la Evolución «en base a ideas que se le ocurren en ese viaje» y la cuestión es qué haría el científico en la actualidad, donde tenemos una visión más amplia de la evolución y vivimos un momento en el que los corales están amenazados por el calentamiento global.
«¿Qué hubiese hecho Darwin en el caso de vivir con la perspectiva que hoy conocemos sobre lo que le está pasando a la naturaleza?», se ha preguntado el autor gráfico como punto de partida para desarrollar un juego visual con imágenes de corales que le sirvieron para recrear con la IA otros organismos inexistentes.
Distinguir entre lo natural y lo artificial
Con esa premisa, el espectador que visite la Plaza del Centro Niemeyer se encontrará con el dilema de tener que distinguir entre lo que es natural y lo que es artificial, «entre lo que es real y lo que es ficción».
El resultado con la IA a la hora de trabajar con la fotografía es cada vez «más refinado, más mágico y milagroso», de modo que crear imágenes es más sencillo «y, sin ningún tipo de esfuerzo, podremos producir prácticamente resultados fotográficos».
La muestra podrá visitarse en la Plaza del Centro Niemeyer hasta el próximo 13 de octubre, con entrada libre y gratuita. EFE








