Duro Felguera considera la propuesta del Principado equilibrada "para todas las partes"
Vista de la sede de Duro Felguera en el Parque Tecnológico de Cabueñes. EFE/ Paco Paredes

Duro Felguera considera la propuesta del Principado equilibrada «para todas las partes»

Oviedo (EFE).- Duro Felguera ha valorado este miércoles el principio de acuerdo alcanzado con el Gobierno del Principado para la venta de los talleres de Barros, en Langreo, al considerar que «responde a un equilibrio razonable entre los intereses de todas las partes».

Fuentes de la empresa han apuntado a EFE que la oferta de 10,7 millones de euros planteada por el Principado, que pretende arrendar las instalaciones a Indra para que instale una segunda planta de blindados en Asturias, «recoge unas condiciones acordes con el valor de los activos y con los intereses de los accionistas, y permite culminar una operación que la compañía siempre ha estado dispuesta a facilitar».

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Duro Felguera ha precisado que el principio de acuerdo no incluye la totalidad de los activos de Barros, puesto que parte de la maquinaria queda fuera de la operación y continuará siendo de su propiedad.

La compañía ha valorado además que esta operación pueda «favorecer nueva actividad industrial en Langreo», ya que «Duro Felguera mantiene una vinculación histórica con este territorio, reforzada con el reciente regreso de su sede a La Felguera».

Negociación con la SRP

El consejo de administración de la Sociedad Regional de Promoción del Principado (SRP) ha autorizado este miércoles el inicio de las negociaciones con la ingeniería asturiana para la adquisición de los terrenos que ocupan unos 80.000 metros cuadrados de suelo industrial.

Como primer paso, la SRP remitirá esta semana a Duro Felguera una oferta no vinculante de casi 10,7 millones de euros para la compra en pleno dominio del taller de Barros.

En caso de aceptación, se iniciará el proceso de compraventa, que requerirá la autorización definitiva de los órganos de gobierno de ambas entidades.

De forma simultánea, la SRP negociará con Indra un contrato de arrendamiento con una duración mínima de veinte años con una renta que se determinará entre ambas partes y que se fijará en función de los criterios de mercado.