Cuatro de cada diez personas que viven de alquiler en Asturias se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social, mientras que el 12,2 por ciento de la población asturiana admite tener retrasos en los pagos del alquiler o la hipoteca, un indicador que presenta una tendencia ascendente desde 2021.
Estos son algunos de los datos recogidos en el informe ‘El Estado de la Pobreza en España y Asturias. Seguimiento de los indicadores de la Agenda 2030 UE’, presentado este viernes en Oviedo por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en Asturias (EAPN-AS).
Tal y como avanzó el pasado mes de febrero el Instituto Nacional de Estadística (INE) en su Encuesta de Condiciones de Vida, el 22,4 por ciento de la población asturiana, unas 228.000 personas se encontraban el pasado año en riesgo de pobreza y/o exclusión social, 1,5 puntos más que en 2024.
A este respecto, el informe presentado hoy advierte de que el aumento de los gastos relacionados con la vivienda reduce la renta disponible en los hogares y deteriora las condiciones de vida de la población.
Según detalla, las personas en situación de pobreza en Asturias dedican el 34,5 por ciento de sus ingresos al pago de gastos relacionados con la vivienda.
Además, el 17,2 por ciento de la población asturiana se encuentra en situación de pobreza; el 8,8 por ciento vive en pobreza severa, con ingresos inferiores a 679 euros al mes por unidad de consumo; el 11,1 por ciento reside en hogares con baja intensidad en el trabajo, y el 6,7 por ciento sufre carencia material y social severa.
La técnica de EAPN-AS Loreto Ventosa ha explicado que el mercado inmobiliario ha evolucionado desde un modelo basado principalmente en la vivienda en propiedad hacia otro en el que el alquiler tiene cada vez más peso, una transformación que perjudica especialmente a quienes no disponen de ahorros suficientes para afrontar la entrada de una hipoteca y deben destinar una parte de sus ingresos al pago mensual de la vivienda.
La presidenta de EAPN-AS, Elena Rúa, ha advertido de que esta carga económica se ha agravado en los últimos años y ha situado la vivienda como uno de los principales factores de empobrecimiento de los hogares.
En Asturias, además, el 38,7 por ciento de la población tiene dificultades para llegar a final de mes, y entre quienes viven de alquiler el 19,8 por ciento presenta graves dificultades para afrontar los gastos básicos.
Un tercio de los menores, en riesgo de pobreza o exclusión
El informe, que ha sido presentado en la Junta General en presencia de su presidente, Juan Cofiño, alerta también de la vulnerabilidad de los menores, con el 33,8 por ciento en riesgo de pobreza o exclusión social.
La pobreza infantil es otra de las principales preocupaciones reflejas en el estudio, ya que muchos menores crecen en hogares con dificultades para cubrir sus necesidades básicas.
Esta situación puede afectar a su desarrollo y bienestar, especialmente cuando la mayor parte de los ingresos familiares se destina a pagar la vivienda y quedan menos recursos para otros gastos esenciales.









