Oviedo (EFE).- Los exdirigentes de Podemos en Asturias Rubén Rosón y Jorge Fernández, quienes sufrieron en la madrugada del pasado viernes una agresión a manos de un grupo de jóvenes en las fiestas patronales de Oviedo, han pedido este miércoles al PP que censure las palabras en las que alcalde, Alfredo Canteli, relativizó la paliza.
Canteli se refirió a la agresión, dos días después, como una «anécdota» y dijo los agresores son «chavales jóvenes» y que no cree que sean «tan mala gente».
En una comparecencia ante los medios ante la sede regional del PP, Rosón y Fernández han denunciado que siguen pasando los días sin que el líder de los populares asturianos, Álvaro Queipo, ni el presidente nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, hayan «salido a enmendarle la plana» al regidor ovetense.
Rosón, exconcejal de Somos Oviedo, ha remarcado que a cualquiera que haya visto las imágenes «se le encoge el corazón» porque recibieron puñetazos y patadas en la cabeza a manos de ocho jóvenes y podrían haber «muerto».
Han dicho sentirse «escandalizados, entre el horror y la vergüenza», por las palabras del alcalde y el silencio de los dirigentes populares.
Rosón se ha preguntado si no hay «nadie en el PP al que le parezca mal que a uno le pateen la cara» y ha remarcado que la violencia no puede tener lugar en una sociedad democrática.
Los dos agredidos, representantes de la Asamblea Moza d’Asturies (AMA), han hecho un llamamiento a participar el próximo sábado en una nueva concentración convocada en la plaza del Ayuntamiento, después de la realizada una semana antes en la plaza de la Catedral, y que congregó a miles de personas.
Por su parte, Fernández ha insistido en su petición al PP de que condene «la violencia de extrema derecha» y ha advertido de que «no se trata de un caso aislado» porque se está produciendo un aumento de la violencia, sobre todo contra migrantes y el colectivo LGTBI, porque «unos vierten odio, unos señalan y otros cazan».
«Esto es cazar, pegar palizas a la gente por lo que piensa, por tener una bandera arcoíris, por ir de la mano en la calle de su pareja o por llevar una camiseta reivindicativa», ha denunciado.










