La consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Esther Monzón (d), en una imagen de archivo junto al director del Servicio Canario de la Salud, Adasat Goya (i). EFE/Miguel Barreto

Canarias sopesa ampliar el rango a los cribados de cáncer de mama si no hay riesgos y junto al SNS

Santa Cruz de Tenerife (EFE).- La consejera de Sanidad del Gobierno canario, Esther Monzón, ha avanzado que su departamento estudia la rebaja de la edad de los programas de cribados de cáncer de mama hasta los 45 años y ampliarlo a los 74, frente a los 50-69 años de hoy, siempre que se evalúe que no hay riesgos añadidos y sea de la mano de Europa y del Sistema Nacional de Salud.

Cáncer de mama: Datos de detección 2024

Así lo ha señalado Monzón este jueves durante la comisión de Sanidad del Parlamento de Canarias, donde ha dado los resultados del programa durante 2024, año en el que se realizaron 109.000 mamografías, de las que 3.400 se derivaron a centros hospitalarios y se detectaron 596 cánceres de mama.

Esa ampliación del rango de edad del programa, con el que Monzón ha dicho que las mujeres canarias pueden estar «tranquilas», dependerá de un análisis de efectividad clínica y coste-efectividad de esa medida, cuestiones que detallará el Ministerio de Sanidad previsiblemente antes de finales de año.

Ha recordado que aunque el programa de cribado se circunscriba a esas edades, cualquier mujer canaria puede acudir a su centro de salud ante cualquier sospecha, y ha apuntado que la infraestructura sanitaria de Canarias cuenta con 11 unidades fijas de detección de cáncer de mama y una unidad móvil de mamografías de última generación, con pruebas radiológicas solventes.

«El cribado tiene una cobertura del 100 % de las mujeres canarias entre 50 y 69 y una participación del 70 %», ha ahondado Monzón.

En cualquier caso, la consejera ha recordado que la edad establecida actualmente cuenta con respaldo científico y ha contribuido a reducir la mortalidad.

Peligro: El sobrediagnóstico en el cribado

La nueva propuesta que la Comisión Europea lanzó hace unos meses podría disminuir, ha dicho, la mortalidad específica y la incidencia de tipos invasivos de cáncer, pero también podría suponer una mayor posibilidad de sobrediagnóstico con falsos negativos y positivos «al detectarse tumores de bajo riesgo que nunca producirán síntomas durante la vida de la mujer y un consiguiente tratamiento excesivo».

Son esos riesgos asociados a la ampliación del rango de edad, junto con aspectos éticos, jurídicos, médicos y sociales los que se deben estudiar, según Monzón, antes de emprender cambios en programas de cribado de ámbito nacional plenamente consolidados.

Implicaciones: Recursos humanos para la ampliación

También será necesario evaluar cómo sería la aplicación del nuevo rango y, sobre todo, qué estructura a efectos de recursos humanos necesitaría el Servicio Canario de la Salud para abordar esa nueva población.

Monzón respondía así al diputado del grupo Nacionalista José Alberto Díaz Estébanez, que ha pedido mayores «fronteras» en la lucha contra el cáncer a la par que ha lamentado que no se haya avanzado lo suficiente en la ampliación del rango de edad, ampliamente demandado por asociaciones de pacientes ante la que es la primera causa de muerte entre mujeres, ha apostillado.

Cáncer de próstata

Sobre pacientes con cáncer también ha preguntado el diputado del grupo Popular Jacob Qadri, quien ha denunciado la situación de desigualdad que, según ha asegurado, han experimentado algunos pacientes palmeros con cáncer de próstata, que según le han trasladado deben esperar hasta cuatro meses más que los de Tenerife para acceder a la lista de espera quirúrgica.

«Un paciente con cáncer de próstata de Tenerife pasa a la lista de espera para ser operado quirúrgicamente con cirugía robótica, pero si es diagnosticado en La Palma tiene que esperar a una segunda cita en el HUC para volver a validar el diagnóstico, algo que tarda 4 meses más a los que se le suman los 6 de espera para la operación», ha esgrimido Qadri.

Ha aseverado que es un tema preocupante, una situación angustiosa y una cuestión de protocolo que no de tener difícil solución, sino que se trata de una situación de voluntad.

Monzón niega demoras y defiende la equidad

La consejera, sin embargo, ha negado que esta situación se esté produciendo y ha asegurado que los pacientes de La Palma con cáncer de próstata que deben ser destinados se derivan sin demora para su inclusión a la lista de espera quirúrgica, y que este extremo se lo ha traslado directamente el Hospital Universitario de Canarias.

«Si el paciente cumple criterios quirúrgicos se incluye inmediatamente con los mismos criterios de prioridad y plazos para cualquier paciente de Tenerife y la equidad asistencial está garantizada, de modo que los pacientes de islas no capitalinas no experimentan retrasos adicionales por razones administrativas», ha dicho Monzón.

Además, la inclusión en lista de espera es una decisión que adoptan los médicos especialistas atendiendo a criterios clínicos y sin que puedan intervenir cuestiones por ejemplo políticas.

«No tenemos demora en pacientes con cáncer. El máximo de tiempo para pacientes con cáncer son 30 días. Puede haber casos en La Palma con efectos por cualquier circunstancia ajena a nuestra voluntad, pero no es la tónica común con pacientes de islas no capitalinas», ha defendido Monzón, que ha dicho que en cualquier caso se puede valorar los casos a los que se refiera Qadri de manera individual para evitar esa demora.

El mal uso de los antibióticos

En la comisión también ha intervenido la diputada de la Agrupación Socialista Gomera Melodie Mendoza, quien ha preguntado por los ejes de actuación del Servicio Canario de la Salud frente a la resistencia bacteriana, agravada por el mal uso de los antibióticos en sectores como el veterinario en un problema, ha dicho, «afecta a todos».

Al respecto, Monzón ha reconocido que se trata de un desafío global que afecta a la salud pública y ha dicho que están comprometidos con las políticas y estrategias nacionales para controlar y optimizar el uso de estos medicamentos, cuyo uso se ha reducido globalmente un 13,5 %.

En Canarias, ha asegurado, todos los centros han desarrollado certificaciones y coordinan acciones para asegurar un correcto funcionamiento y uso de los antibióticos, con medidas para realizar un seguimiento del consumo, además de promover un uso reducido y racional.

Además, los médicos del Servicio Canario de Salud hacen «especial hincapié» en el uso de antibióticos de espectro reducido frente a los de amplio rango.

Monzón también ha anunciado la integración de algoritmos que vinculen la prescripción antibiótica con los diagnósticos de los pacientes para hacer un seguimiento preciso y evitar prescripciones innecesarias o inadecuadas, a la par que se promueve una mayor formación y sensibilización. EFE